50% de los niños tiene dificultades para comer

50% de los niños tiene dificultades para comer

Tener un hijo malo para comer, mañoso, puede traducirse en dificultades de salud importantes, desde obesidad posterior, desnutrición, hasta fallas neurológicas. 

Pataletas, seleccionar lo que comen o simplemente alimentarse poco son algunas conductas que los padres enfrentan todos los días y ante lo cual los pediatras poco y nada decían. Sin embargo, el Dr Benny Kezner, al verse enfrentado a  más de un 50% de pequeños con estos problemas y ninguna información al respecto, creó un sistema que dio categorías o clasificaciones a las diversas dificultades alimentarias que afectan a los niños, conocido como IMFeD. 

“Durante el embarazo y el amamantamiento, el bebé ya está expuesto a los sabores y eso determinará que tan selectivo será el niño a la hora de comer. Además si se le da comida sólida entes de los 4 meses o después de los 9, tienen más riesgos de desarrollar problemas de alimentación. Depende de cómo los padres respondan a las señales de hambre  y satisfacción de los pequeños, serán las dificultades posteriores. Para prevenir es muy importante la ayuda de profesionales de la salud, quienes deben educar a los padres lo antes posible”,  explica la nutricionista pediátrica, Kim Milano.  

A nivel mundial los casos de niños con dificultades alimentarias han ido en aumento y Chile no es la excepción. “Los padres se dan cuenta del problema en la mayoría de los casos y solicitan ayuda, nuestra responsabilidad es escucharlos y estar al día, especialmente para ayudarlos con técnicas eficientes y probadas”, destaca Elinor Zumelzu, Pediatra Nutrióloga del Instituto de Neuropsiquiatría de Viña del  Mar (IPSI), académico de la Universidad Andrés Bello, y  directora de IMFeD en Chile.

A pesar de que no hay estudios a largo plazo, entre las dificultades para comer y la obesidad, Kim Milano es enfática al decir que:”sabemos que malas técnicas para alimentar a un niño aumentan el riesgo de desarrollar obesidad. Además, cuando son muy selectivos, rechazan comer vegetales y solo ingieren alimentos altamente calóricos o comida rápida, ahí obviamente hay riesgo de desarrollar obesidad”.

“En estos casos pueden haber deficiencias nutricionales agudas o crónicas, leves o llegar a ser incluso severas. Los efectos para el grupo familiar y para el niño incluyen alteraciones en su sociabilización. También hay secuelas a largo plazo en el desarrollo oromotor y del lenguaje, alteraciones del desarrollo normal de la conducta alimentaria, como darse cuenta de las señales de hambre, asociaciones negativas con el comer, incluyendo a largo plazo riesgo de trastornos de la conducta alimentaria como anorexia u otros no especificados”, explica la Dra. Elinor Zumelzu, Pediatra Nutrióloga del Instituto de Neuropsiquiatría de Viña del  Mar (IPSI), académico de la Universidad Andrés Bello, y  directora de IMFeD en Chile.

En Chile el método IMFeD se está difundiendo desde 2012 en forma sistematizada en todo el país. “Es muy alentador para los profesionales que nos dedicamos a dificultades y trastornos alimentarios ver el interés manifestado por conocer acerca de estos trastornos y que exista esta divulgación del conocimiento a través de esta herramienta de diagnóstico que facilita su comprensión”, dice la Dra. Zumelzu.

Ante la angustia que provoca en los padres ver a sus hijos resistirse a comer, la Dra. Zumelzu destaca que: “En estos niños sí existe una necesidad médica de aporte nutricional extra, los suplementos alimenticios son de utilidad, al igual que en otras patologías que cursan con malnutrición”.

Prev Panoramas fin de semana ( 19 al 22 de junio)
Next El retorno de la exitosa muestra "Dinosaurios Gigantes"

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment