La alergia en los niños, una enfermedad familiar

alergia

Frente a estornudos, manchas en la piel, vómitos explosivos e irretabilidad de nuestros bebés, se nos plantean miles de dudas y si bien recurrimos directo al pediatra no tenemos claridad sobre la causa de estos síntomas. ¿Son normales, conllevan alguna patología, son causados por algo en particular?. Una vez que nuestros hijos son diagnosticados con alergias comenzamos a entender su comportamiento, sin embargo asumimos como familia un costo emocional y económico que sin duda tiene efectos en nuestra vida cotidiana.

Santiago León (1 año 2 meses) cada vez que iba a la plaza -donde abunda el pasto y el polvo- regresaba a la casa congestionado, con granitos e inflamaciones rojas en su piel. Sus padres tenían la duda si era un resfrio o una crisis alergica. Sabían que habia un porcetanje alto que se tratara de la última, ya que ambos presentan cuadros alergicos en primavera pero no tenían plena certeza que su pequeño hubiera heredado esta condición.

Sus padres luego de años de medicarse, optaron por manejarlo sicológicamente “pero ¿cómo traspasar esto a nuestro hijo que aún no habla?” comenta María José.

Los problemas cotidianos

Efectivamente la forma de enfrentar las alergias en nuestros hijos es médicamente. Primero con un buen diagnóstico y luego adquiriendo los medicamentos específicos para el tratamiento de la alergía que presenta el pequeño. Es en este punto donde la familia debe asumir altos costos económicos. Erika es madre de Agustín quien tiene alergia Alimentaria Múltiple Severa, no solo es alérgico a la leche de vaca si no que también al huevo, soya, carne de vacuno, cerdo, acelga, papa (tubérculo) y porotos.” Recién al año de vida dimos con este diagnóstico, luego de visitar varios especialistas” señala Erika quien agrega que sólo en leche gasta 180.000 pesos mensuales. Costo que debe asumir sola, ya que es madre soltera.

Además de tener que mensualmente disponer de un presupuesto para medicamentos, las familias que tienen niños con alergias alimenticias, deben lidiar con la búsqueda constante de proveedores de insumos para las dietas que deben tener sus hijos. Samira Serey de 10 meses tienen alergia a la proteina de vaca. Su madre debe cuidar no sólo la dieta de Samira, sino la de ella para evitar que por su leche se le traspase la proteina. “Yo no puedo comer ningún producto lacteo o que tenga en su composición suero de leche, proteina de leche o carne de vacuno, incluyendo pan y fideos” afirma Rosa María. Si bien tiene la posibilidad de no seguir amamantándola, Samira no acepta ninguna de las dos formulas que existen en el mercado para ella que son Althera y Nutrilon pepti junior.

Erika ha tenido que buscar opciones en el extranjero para la dieta de Agustín: la leche Neocate Junior sólo la venden en Estados Unidos y se compra directamente en los laboratorios por lo que esta mamita arrienda una casilla en Miami. El pollo que consume Agustín es orgánico y se vende solo en el Jumbo y no en todos, sino en sectores que hay buen abastecimiento.

Enfrentar la enfermedad en familia

Una vez que los diagnósticos están claros, que ordenamos presupuestos e investigamos sobre los lugares donde adquirir los productos adecuados para el tratamiento de la alergia de nuestros pequeños, nos enfrentamos a la planificación diaria de rutinas y hábitos. Maria José cuenta que ha tenido que limitar ciertas actividades por temor a desarrollar una crisis alérgica, paseos a la plaza o a los juegos del parque, “está el tema también de dar las explicaciones “sociales”, ya que es clásico el comentario uy ¿y sigue resfriado el niño?… que llega a ser molesto” señala la mamá de Santiago.

En muchas mamitas se instalan temores a situaciones tan cotidianas como llevar a su pequeño al jardín, una vez que su hijo es diagnosticado con un tipo de alergia. Erika comenta que fue un momento estresante volver a trabajar y tener que dejar a Agustín al cuidado de otros, ya que en cada momento se estaba preguntando si tendrían la precaución de que su hijo no consumiera algo que le provocara una crisis alergica. Luego, está el tema que sus compañeros de jardín le ofrezcan alimentos que le hacen mal, y se suma la angustia de contar con los medios para llevarlo a una clínica que cuente con buenos especialistas, si se le presenta una crisis alérgica.

El apoyo de especialistas

Asistir a los mejores especialistas es fundamental para tratar de forma certera la alergia de nuestros pequeños. Primero hay que comenzar por el pediatra del niño, quien sabe su historial y consultarle con qué médico seguimos. Luego de encontrar el especialista, debemos considerar también el apoyo psicológico familiar. No podemos dejar que el cansansio, el estres y la angustia nos consuma y dejemos de trabajar en pro de la mejoria de nuestro hijo.

Contar con un buen apoyo medico no es suficiente. La familia que tiene un hijo enfermo necesita apoyo sicológico, anímico más aún cuando socialmente las alergias no son consideradas como enfermedades graves y el entorno muchas veces tilda a los padres como aprensivos, desconociendo la realidad de esta patología. Rosa Maria cuenta con el apoyo de su familia ya que sus hermanas y cuñadas tienen hijos con alergias por lo que constantemente se reúnen a comentar nuevos medicamentos y productos especiales.

Siempre es aconsejable buscar a papás con experiencias similares, sentirse ajena a la realidad que viven otras familias aumenta la angustia provocada por lidiar con hábitos y costumbres específicas para tratar al niño alergico.Erika ha encontrado en la Fundación Creciendo Con Alergias el apoyo de otros papás que viven situaciones similares a la suya y hoy cuando ve la mejoria en su pequeño siente que todos los esfuerzos han valido la pena.

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4 Comments

  1. Somos la Fundacion Creciendo con Alergias Alimentarias, nuestra mision es orientar a todo padre para asegurar una crucial detección temprana de esta enfermedad en el hijo alérgico, servir de medio de difusión e información sobre las alergias alimentarias como una enfermedad real y existente, abogar en todo Chile por los derechos del enfermo alérgico y el acceso justo a los tratamientos vitales que son contemplados en esta enfermedad.

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  2. Las alergias alimentarias les desaparecieron cuando tratamos a mis hijas con la terapia NAET.A los 8 años eran alergicas a leche , huevo, legumbres leguminosas, frutos secos, agua clorada del grifo, pescados , mariscos, trigo maiz. Solo podian comer , y no todas, verduras, frutas , arroz, pollo y potro, absolutamente todo biologico, sin pesticidas.
    Ahora tienen 10 años y pueden comer como todos, excepto el agua de grifo.
    link de la pagina web en Europa:
    http://www.naeteurope.com
    hay terapeutas formados por todo el mundo

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