Ansiedad por separación


Estás por salir al supermercado, dejando a tu bebé con la abuela por unos minutos. Sin embargo, al momento en que te despides de él, se larga a llorar desaforadamente. Tu corres, y tratas de calmarlo. Esta escena se ha repetido bastante en las últimas semanas: tu bebé, a quien nunca pareció importarle mucho si estabas o no, de repente ya no quiere separarse de ti. No te preocupes: se trata de la ansiedad por separación, y es una fase muy común en los niños.

¿Por qué ocurre la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación es algo que, de alguna manera, se explica evolutivamente: es lógico que un bebé indefenso no quiera separarse de la persona que asegura su supervivencia.

Ahora, en general, los bebés se adaptan bastante bien a un cambio en sus cuidadores. De hecho, ¡tú como mamá probablemente te sientas más ansiosa que él por alejarte! Mientras que sus necesidades sean satisfechas, los bebés menores de 6 meses no tendrán problemas con que otra persona los cuides.

Sin embargo, en algún momento entre los 4 y los 7 meses, tu bebé comenzará a darse cuenta que aunque no vea un objeto, sigue existiendo en algún otro lugar. Así, comienza a entender que si no te ve, es porque te fuiste- y ya que la mayoría e de los bebés no entienden el concepto del tiempo, no saben si o cuándo vas a volver. Para él, no hay diferencia entre que te vayas de viaje a Japón o que te vayas a la cocina: lo importante es que desapareciste, y hará cualquier cosa porque vuelvas. Así que prepárate para la ansiedad nocturna: cuando tu bebé comienza a llorar si se despierta en medio de la noche y no estás.

¿Cuándo sucede la ansiedad por separación?

Algunos bebés muestran señalas de este problema a los 6 o 7 meses, pero la mayoría pasa por esta fase entre los 12 y 18 meses. Incluso, esta fase puede ocurrir hasta los dos años y medio de vida. Obviamente, algunos niños nunca pasan por esta etapa.

Hay ciertas situación de estrés que pueden gatillar la ansiedad por separación: el tener un nuevo cuidador, el tener un nuevo hermanito, el mudarse de casa, o la tensión familiar.

En un niño mayor

La duración de esta etapa depende del niño y cómo responde el papá. Según la personalidad de tu hijito, puede durar desde la infancia a través de toda la escuela primaria. Si la ansiedad por separación interrumpe la vida cotidiana de un niño mayor, puede ser indicio de un desorden de ansiedad mayor. Así mismo si aparece cuando un niño es más grande, puede haber otro problema, como el bullying o abuso. La ansiedad por separación es distinta a los sentimientos normales que tiene un niño grande cuando no quiere que sus papás se vayan; en situaciones normales, la ansiedad puede superarse si el niño se distrae. Además, los niños entienden el comportamiento de los papás. Si entras corriendo cada vez que tu hijo llora, y te quedas ahí o cancelas tus planes, él seguirá usando esta táctica para evitar la separación.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé?

Para ayudar a tu bebé en esta etapa, puedes hacer varias cosas:

1) Reduce la separación: Minimiza lo más posible el tiempo de separación, o llevate a tu bebé contigo si parece ansioso. Con esta opción, básicamente estás esperando a que a tu bebé supere esta etapa con la edad.

2) Si dejas a ti bebé: Trata de dejarlo con gente que concoe, como su papa, una abuela o una tía. Quizá tu bebé igual proteste, pero se acostumbrará más fácilmente a tu ausencia.

3) Si no conoce a la persona: Dale la oportunidad de familiarizarse con su nuevo cuidador mientras tu sigues ahí. Pídele a la niñera que venga a jugar con el bebé varias veces, antes de dejarlos solos por primera vez. Antes de tu primera salida, pídele que llegue media hora más temprano para que pueda relacionarse con el bebé antes de que salgas.

4) Despídete: Es importante que te despidas de tu bebé con un abrazo y un beso cuando te vayas, y que le digas a dónde vas y cuándo vas a volver (aunque no lo entienda). Eso sí, no prolongues demasiado la despedida. Nunca te “escapes” sin que te vea, pues se pondrá más ansioso si cree que desapareciste mágicamente.

5) Aliviana la situación: Tu bebé captura tus emociones, por lo cual es importante que muestres entusiasmo por la niñera, y que no te muestres molesta o triste cuando tu bebé se ponga a llorar.

6) ¡No vuelvas!: Esto lo hará más difícil para ti, el bebé, y el cuidador.

7) Cumple tus promesas: Es importante que vuelvas cuando lo prometiste, ya que así tu bebé confiará en que puede estar separado de ti y que no lo abandonarás.

¿Y si nada funciona?

Los bebés tienen personalidades distintas, y algunos tendrán una etapa de ansiedad por separación más larga que otros. Ahora, si nada funciona, quizá sea bueno que evalúes la situación: puede ser que tu guardería o niñera no son lo que buscas. Confía en tus instintos: si tu bebé no quiere a cierta niñera, o no quiere ir a una guardería, y ves otras señales de tensión (como falta de sueño o apetito), quizá haya un problema mayor.

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