Bebés que duermen boca arriba sufrirían de deformación craneal

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Un nuevo estudio dado a conocer recientemente señaló que el acostar a los bebés boca arriba aumentaría la posibilidad de crear una deformación craneal con regular impacto en el sentido de oído. La investigación se llevó a cabo en una universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos.

El centro médico de la universidad estadounidense de Wake Forest realizó dicha investigación sobre la base de un cuestionario realizado a 1.259 padres con hijos que sufren plagiocefalía deformativa, la anomalía física de deformación del cráneo de los bebés y que además causa problemas en el oído de los niños, aumentando la posibilidad de infecciones en sus órganos auditivos.

Esta anomalía se presentaría de forma progresiva gracias a que los bebés duermen la mayor parte del tiempo boca arriba. Esta postura es recomendada por los pediatras para evitar el Síndrome de Muerte Súbita, la cual, al menos en EE.UU. causa 0,5 muertes por cada 1.000 nacimientos vivos. La tendencia actual es que la incidencia de estos casos se ha reducido de 4.895 en 1992 a 2.247 en 2004.

Aparentemente, el hecho de que los niños duerman boca arriba es bueno para reducir la posibilidad de una crisis de muerte súbita, pero aumenta la de la plagiocefalía deformativa, en la cual se produce una presión que va de moderada a grave en el cráneo blando del infante y que genera una reacción a dicha presión, achatando la cabeza del bebé.

Este fenómeno llamó la atención de los médicos del centro de la Universidad Wake Forest, ya que dormir boca arriba no sólo se provocaba este achatamiento del cráneo del bebé, sino que también problemas en su oído y altas probabilidades de contraer infecciones en sus órganos auditivos.

De los 1.259 padres de niños encuestados con este problema, cerca de la mitad de los encuestados reconoció que su hijo había tenido, al menos, una infección antes de cumplir un año. Desglosando el resultado por niveles de plagiocefalía, un 54% de bebés que padecían una deformación grave contra un 46% de los que la sufrían levemente.

Para confirmar esto, se seleccionaron a 124 niños a los cuales se les realizó un timpanograma para medir la existencia de presiones en el oído medio, y los registros sugirieron la presencia de otitis media, y que su evolución sería directamente proporcional a la gravedad de la plagiocefalía.

Estas conclusiones fueron publicadas en un artículo que aparecieron en la edición de septiembre de la revista científica Journal of Craneofacial Surgery, lanzada este lunes.

Fuente: Diario El Nacional de Venezuela
Foto: @Lucas_García

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