Los beneficios del masaje infantil

por Andrea Froimovich, educadora certificada de masaje infantil IAIM

El masaje infantil es una técnica sutil, tierna y agradable, que por medio de la estimulación táctil nos permite comunicar de una forma intensa con el mundo corporal y emocional del niño. Es el arte de la comunicación a través de las miradas, las sonrisas, el contacto, las palabras, el juego, que nos acercan a cada bebé tan único.

El tacto es un poderoso medio para al desarrollo fisiológico, psicológico y emocional del bebé. Es un nutriente que no beneficia tan solo al bebé, sino también a los padres y madres y/o personas más cercanas a él, estimulando y fortaleciendo los vínculos afectivos y la escucha mutua.

El bebé no se nutre sólo de comida, necesita fundamentalmente amor y cariño, que le proporcionen una seguridad y acogida emocional para poder crecer de forma más armónica.

Los beneficios del masaje infantil son de tipo físico y psicológico. Estos ocurren tanto en bebés con desarrollo normal como en bebés con necesidades especiales. El masaje también tiene efectos benéficos para los padres biológicos, adoptivos, adolescentes y así como para las madres que sufren depresión post parto.

Los beneficios para los padres y el bebé se agrupan en las siguientes categorías:

Estimulación: el masaje nos brinda estimulación de todos los sistemas corporales. Por ejemplo:

  • Sistema circulatorio: estimula la circulación de la sangre hacia los órganos internos del cuerpo, así como hacia los brazos y las piernas.
  • Sistema digestivo: estimula un mejor funcionamiento del estómago y los intestinos al facilitar el proceso de digestión de los alimentos y eliminación de las heces.
  • Sistema inmunológico: estimula un mejor funcionamiento de este sistema.
  • Sistema respiratorio: el masaje puede ayudar a disminuir la congestión del pecho y los pulmones al movilizar y eliminar las secreciones.

También ayuda a estimular el desarrollo del lenguaje, la capacidad de aprendizaje del bebé y la integración sensorial mejorando la comunicación entre las diferentes áreas del cerebro.

Relajación: ayuda a liberar la tensión física y emocional al disminuir la producción de las hormonas relacionadas con el estrés y mejora la calidad del sueño. El sueño también se ve favorecido con la aplicación regular del masaje debido a que se estimula la liberación de sustancias hormonales en el cerebro como la oxitocina y melatonina, que ayudan a que el bebé duerma más y mejor logrando alcanzar estados profundos de sueño que son de gran beneficio para la salud. Además, la madre y el bebé pueden llegar a establecer una mejor armonía en sus ciclos de sueño lo que será muy beneficioso para ambos.

Alivio: Puede tonificar el área digestiva facilitando la eliminación, por lo que se pueden reducir algunos malestares como los producidos por el cólico del lactante, el estreñimiento y el reflujo. Disminuye los estados de llanto del bebé que sean producidos por el dolor físico o el dolor emocional. El dolor emocional puede ser originado por un embarazo o parto difícil, por procedimientos médicos cuando el bebé se encuentra hospitalizado, o por diversas situaciones que pueden lastimar emocionalmente a un bebé. En niños mayores puede ayudar a aliviar los dolores del crecimiento.

Interacción y fortalecimiento del vínculo: Una de las formas más eficientes para establecer la comunicación con el recién nacido es a través del sentido del tacto, mediante el contacto de piel con piel. El contacto físico es necesario para la supervivencia, para desarrollar conductas amigables y para tolerar el contacto con otros seres.

Por medio del masaje se estimula el sistema nervioso central y los sentidos de la vista y el oído ya que la madre o el padre realizan el masaje y establecen un contacto visual con su bebé y por naturaleza le hablan en tonos agudos, que son mejor sintonizados por el oído infantil. Además, se aumentan los sentimientos de amor y cercanía por su infante al estar en contacto cercano, ya que el cuerpo de los padres liberan sustancias que promueven sentimientos y sensaciones relacionadas con el afecto. Al mismo tiempo, el bebé se sentirá seguro al prolongar el contacto con ellos después del nacimiento. Todos estos aspectos contribuyen al desarrollo y fortalecimiento del vínculo, el cual es un proceso continuo de interacción mutua que se puede nutrir por medio del contacto táctil, visual y del sonido de la voz de los padres.

Estos vínculos de amor y confianza acompañarán al infante durante todas las etapas de su vida permitiéndole desarrollar valores positivos y relaciones armoniosas con los demás. El masaje se podrá seguir aplicando cuando el niño crece y se convertirá en una forma de comunicación eficiente entre los padres y sus hijos.

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0 Comments

  1. me gustaria entrar en contacto con la profesional q escribio el articulo, Andrea froimovich, les agradezco si pueden pasarme el dato o decirme como hacer,
    Cariños y como siempre felicitaciones por la revista,
    Denise Sznaider

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