Buen trato, una mirada hacia el pasado (Parte I)

Buen trato, una mirada hacia el pasado (Parte I)

“Todas las personas mayores han sido, primero, niños. Pero son pocas las que lo recuerdan”. 

El Principito de Antoine de Saint-Exupéry

 Las practicas pedagógicas, la manera de criar e inculcar valores,  imperantes en el siglo XVIII conllevaba una fuerte cuota de violencia disfrazada de buenas intenciones. Imperaba la idea de despojar a los niños y niñas de su voluntad, anulándolos para moldear el “estereotipo  de adulto deseado”. La obediencia ciega, la resignación y el sometimiento a los adultos y/o autoridades era tarea primordial. Suprimir a los niños (as) de su esencia en los primeros años era lo correcto, cualquier indicio o característica propia de la edad (infancia) era un presagio de maldad imperante en ellos. El uso y abuso de la violencia, los castigos y duras reprimendas o cualquier manifestación de maltrato eran plenamente justificados como medios para lograr “el propio bien”, como expreso Maquiavelo: “el fin justifica los medios”.

 Los estudios científicos avalan la necesidad de erradicar prácticas nocivas como las empleadas y justificadas en el siglo XVIII. Las neurociencias dan cuenta que  la maduración del sistema nervioso y el cerebro de los infantes depende del cariño, la estimulación y los cuidados que reciben por parte de los adultos, por esta razón, es de vital importancia que todas las acciones  de los adultos hacia los infantes, especialmente hacia los  menores de tres años,  sean en contextos nutritivos y bien tratantes, cargados de afectividad. Esto debido a que es el periodo de mayor vulnerabilidad física, afectiva y cognitiva de la vida del ser humano. No podemos olvidar que ser bien tratados es un derecho que poseen los niños y niñas solo por el hecho de existir.

Otro punto importante, es el hecho que la capacidad de ser flexibles, resilientes, proactivos, comunicativos, colaborativos, responsables, de trabajar en equipo, entre otros, se desarrollan en la primera infancia. Debemos educar con el ejemplo, no con la violencia y la manipulación disfrazada de buenas intenciones. Debemos romper el círculo vicioso que se arrastra desde hace varios siglos, cortar las cadenas de la violencia y malos tratos, creando conciencia en las personas de los beneficios de propiciar climas nutritivos, la afectividad, la resolución no violenta de los conflictos, el respeto y reconocimiento por uno mismo y por el otro como un legitimo otro, como un sujeto de derecho, especialmente los niños y niñas pues no pueden defenderse por sí mismos y necesitan de cuidados y protección.

Si bien, la “pedagogía negra”  dejo de ser la “manera imperante de educar”,  en la actualidad persisten rasgos inherentes a esta, es momento de que reflexionemos y nos cuestionemos si realmente hemos dejado aquellas viejas prácticas, si continuamos aceptándolas, si aceptamos los castigos, los gritos, las descalificaciones, la violencia como medio para educar y corregir…tal vez, continuamos silenciados y anestesiados frente a prácticas mal tratantes arraigadas por generaciones  en nuestra sociedad.

Prev Concurso: Cuida tu ropa y abrígate con el nuevo Soft
Next Mi Primera Foto. Un regalo para toda vida

About Author

1 Comment

  1. Realmente sorprende.te… Como en el siglo XXI aun hay personas que.no comprenden la base de la educacion en los infantes de menos de 3 años, creyendo que son seres existentes con una capacidad nula de aprendizaje… Son esas.personas.las que van degenrando las nuevas generaciones… Sin.duda estos articulos serviran de mucha ayuda a personas que por carencia e ignoracia actual bajo la.pedagogia negra aun, en estps tiempos!
    Saludos.

    Reply

Leave a Comment