Bullying, el invitado de piedra en los colegios

Bullying, el invitado de piedra en los colegios

La pandemia de este siglo es la violencia, en muchos ámbitos y de formas muy distintas, afectando a nuestros colegios como “el acoso escolar o bullying”. Este se multiplica sin respetar cultura, etnia ni religión. Ello, sumado a la gran cantidad de estrés involucrado en el proceso de aprendizaje, hace que el aula esté dividida entre profesores y alumnos, los cuales luchan por mantener el poder.

Se ha perdido la disciplina, base del aprendizaje y la convivencia escolar; nuestros niños no se sienten apoyados en el colegio y los profesores están sobrepasados y deprimidos. El bullying no se puede combatir con parches: Lo que necesita es cambiar la forma en cómo buscamos la disciplina, cómo generamos un clima positivo, donde nuestros niños logren comprometerse con las opciones que deciden tomar, después de un proceso reflexivo, donde además logren desarrollar su autoconciencia, que los haga responsabilizarse de sí mismos y de sus actos.

Por otra parte, los adultos necesitamos entender que el colegio es el reflejo de nuestra sociedad, “no es lo que decimos, si no lo que hacemos”.

Tenemos que exigir en nuestros colegios el desarrollo de programas que tengan tolerancia cero al bullying, que enseñen límites con cercanía y liderazgo, que generen un clima que por sí mismo prevenga la ocurrencia de acoso escolar.

Además, también esto nos exige como apoderados involucrarnos más en la educación de nuestros niños, no sólo fijarnos en las notas. Es importante que pensemos en la inteligencia emocional de nuestros hijos e hijas, para que éstos logren desarrollar sus habilidades, sean respetados y respeten, donde exista una jerarquía de valores éticos y democráticos, que sirve como una guía de conductas, es decir, que sirva como un mapa de cómo comportarme, y ayudarme a discriminar lo bueno de lo malo.

Nunca demos nada por hecho, hablemos con nuestros hijos, mirémosles a los ojos, escuchémoslos… Con el corazón.

Ahora, si estamos frente a un caso de bullying, debemos contener a nuestro hijo con incondicional e irrestricto apoyo, proporcionar herramientas de autogestión emocional, involucrarnos, acercarnos inmediatamente al colegio, y exigir una intervención grupal del curso y los profesores… Comete un error quien piensa que esto va a pasar solo.

¿Qué pasa si es nuestro hijo quien ejerce el acoso escolar? Debemos volver hacia nosotros como familia y preguntarnos, qué estamos haciendo mal, intervenir y analizar qué problemas tiene nuestro hijo que necesita desquitarse con los demás en el colegio. Debemos acercarnos al colegio a pedir ayuda también, abordar el problema, hablar sin miedo, hacernos cargo con cercanía y valor.

Y, si el colegio no quiere hacerse cargo de la solución, debemos escalar en búsqueda de ella.

Como mencioné anteriormente, buscar la solución significa dejar de pensar en los parches y las aspirinas, y ser proactivos en las soluciones comunitarias más que individuales.

Tomar el toro por las astas: “todos somos responsables de todo y de todos; pero yo más que todos”, por cada niño sufre de acoso, el curso completo y no sólo las familias implicadas, son responsables de buscar las soluciones.

Exijamos un aprendizaje que sea emocional y social, no sólo intelectual.

Yo, desde mi trinchera, lucho  día a día trabajando con profesores de distintas realidades, para enseñar herramientas, para ser proactivos en la detección de hechos de violencia, para cambiar el refuerzo y el castigo, y demostrar que tenemos que ser nosotros mismos el ejemplo.

 

Juan Carlos KaplánJuan Carlos Kaplan

Psicólogo líder de equipo de Disciplina sin estrés.

Prev Comienza la preventa de Monster Trucks
Next Los terrores nocturnos. Lo que debes saber

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment