La columna de Mamá Terapeuta: Nuestros niños queridos

rocio

Les voy a confesar algo. Cuando nos dieron el diagnóstico de nuestra hija, entre todas las cosas que pasaron por mi mente, pensé que ella crecería más bien sola, teniéndonos sólo a nosotros. Me la imaginaba triste, sin amigos, sin la posibilidad de tener una pareja cuando grande… Pensé que sólo nosotros la querríamos, que la sociedad la rechazaría. De todo lo que sentí en ese entonces, esto era lo que más me dolía. Me daba una pena tremenda pensar que nadie la iba a querer, que ella no se sentiría amada y no sería feliz.

Qué dura sensación y que increíblemente equivocada estaba, por suerte. Hoy me impacta la tremanda estupidez que pensé. En ese entonces me parecía obvio, pues yo también era de los que asociaban discapacidad a desgracia, pero cada vez me resulta más difícil entender esa relación. Sin ir más lejos, este fin de semana celebramos el cumpleaños número 5 de Rocío y no existe un lugar lo suficientemente grande para celebrarlo con todos sus amigos y toda la gente que la quiere, ni hablar de las fronteras pues hasta en el extranjero tiene amigos.

Ella es una niña muy querida, no sólo por nosotros como pensaba en los comienzos, sino por muchas personas. Tiene amigos con los que mantiene una relación preciosa y llena de cariño, tuvo un pinche en su primer día de jardín y somos muchísimos los adultos a los que nos tiene completamente conquistados. ¿Saben algo más? Aunque no lo crean, ella no es la única. Tengo la suerte de conocer a cientos de niños con discapacidad de distintas partes del mundo y todos están rodeados de un amor tan grande que emociona a cualquiera y que se transmite en sus ojos y sus sonrisas. Sí, también conozco una familia en que desde afuera no se ve amor, pero siempre hay excepciones. Uno de cientos no es más que una excepción.

De verdad, cada día entiendo menos por qué existen esos prejuicios tan negativos y dañinos. ¿Qué se necesita hacer para cambiar la imagen social de las personas con discapacidad? En el cumpleaños, un amigo de Rocío me preguntó: “¿ella siempre ha sido feliz?”, sin dudar le contesté que sí. Más tarde supe que le dijo a su mamá que no importaba si Rocío aprendía a caminar o hablar, porque ella ya no podía ser más feliz. Hermoso y totalmente cierto, yo no lo podría haber dicho mejor. Por un minuto, me imaginé un mundo sin prejuicios.

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0 Comments

  1. Sonia, como de costumbre me has hecho emocionar… y claro que sí, Rocío es totalmente adorable y querida!!!! Y ni siquiera nos conocemos en persona!
    Qué lindo el comentario de su amigo… me pregunto yo… en que momento al crecer dejamos de ser humanos??

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  2. Hermoso!! Son tan ciertas tus palabras, que nunca mas se asocie discapacidad con desgracia, los niños que conozco están rodeados de tanto amor y son felices.
    Son tan importantes las palabras de ese amiguito que pudo ver con los ojos del corazón que lo importante en esta vida es ser feliz, si eres feliz el resto llegara.
    Una vez más me encanto tu columna.

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  3. Como mamá de una niña especial puedo afirmar que: es tal cual como cuenta Sonia…creo que a la mayoría de los papás nos paso lo mismo al conocer el íagnóstico…pero por suerte no es asi!!!!!!!!!!!! ellos son tan o más felices que otros niños…por ende,nosotros tambien…y son tan amados por todos, porque cuando conocen a mi hija, despiertan en cada persona,sea familia, amigos o alguien no conocido , un sentimiento de fortaleza…perseverancia, velentía…y muchas cualidades más…por eso son tan amados y especiales…no por su discapacidad…

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  4. Y eso que las pesonas que vivimos a 5,500 km de Chile no pudimos asistir a ninguna de las celebraciones!!! :)

    Claro que es muy querida por muchos, tiene un carisma (me imagino que es genético) que al ir conociéndola hace que la querramos más!!

    Cada niño es especial, se merece toda nuestra atención y amor y no lástima, eso no lo necesitan nuestros niños… mejor apoyo con que levantarse y lo más importante, uqe estén rodeados de amor para que disfruten y sean felices.

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  5. Como siempre me encanta leer tus lineas donde sea que las escribas. Llenan de alegría, positivismo y entregan una perspectiva que fácilmente perdemos de lo que realmente nos debe hacer felices. Quíen es discapacitado? Creo que todos de alguna manera. Por qué siempre la limitamos a las discapacidades visualmente evidentes? Siento que todos los que somos padres nos enfrentamos al dolor de luchar con las discapacidades de nuestros hijos, sin duda de distinta naturaleza y magnitud. Soy mamá de hijos “motoramenta sanos”, pero te juro que me las sufro todas cuando veo sus limitaciones frente a los miedos, timidez o inseguridades. Estoy consciente que proporcionalmente no son comparables con las de otros niños como los de esta hermosa princesita, pero como mamá estoy convencida que me causan la misma alegría y orgullo cuando los veo mejorar, como las que sientes con los logros de Nuestra Gran Rocío. Te felicito por tu linda calumna y por tus formadoras palabras.

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  6. Carolina: Soy el papá de la Natalia Silva, tengo 56 años , somos 6 hermanos y mi hermano mayor que tiene 57 tiene una discapacidad parcial.
    1) Nació sano, pero por mucho calcio, dado que mi mamá tenía 15 años el craneo no se amplió y quedó aprisionado su cerebro.
    2)Por tanto he vivido toda la vida con un hermano discapacitado.
    3) Es lejos lo mas encantador
    4) Las ventajas son miles: Aún acompaña a mi papá, mi mamá murio hace 3 meses.
    5) Todos los hermanos estamos preocupados de su futuro, pero cláramente todos estamos dispuestos a solucionar su problema cuando muera mi papá que será pronto.
    6) Solo traen felicidad, unos pocos malos ratos, que son los menos, son la compañía de los padres, no se van de la casa, son ángeles en la tierra, son limpios de mente, son querendones, todo el mundo los adora, pero la gente se equivoca en tenerles lástima. Los que damos lástima somos nosotros, ellos están más cerca del cielo, son capaces de despertar un cariño eterno, de las madres especialmente.
    Son un premio y no una carga para ellas, después de un corto período de cuestionamiento.
    7) Dios le da a cada uno lo que es capaz de soportar, a algunos más y a otros menos, y estos hijos están dentro de los premios y no las penas del matrimonio.
    8) Aprendes a valorar diferentes cosas, ves la vida bajo otra perspectiva, a los hermanos les hace muy bien, aprenden a vivir con alguien diferente, y adorable. Incluso los hace acercarse más entre ellos, son un punto de encuentro en la vida.
    Te felicito por tu premio obtenido y enviado por Dios.

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