Comer en restaurante con niños pequeños

Comer en restaurante con niños pequeños

Cuando todavía no era mamá escuche una pareja de amigos quejándose por no poder ir a los restaurantes que les gustaban desde que se hicieron papás. En su momento no pude opinar nada, pero ahora ya después de 4 años y medio de experiencia y dos hijos, creo que mi vivencia los contradice totalmente.

Hemos acostumbrado a nuestros pequeños a ir a comer a restaurantes con nosotros desde que eran unos bebés y puedo decirles que es algo que disfrutamos mucho los cuatro, y los hemos llevado desde el restaurante más sencillo hasta el más caro.

Las expectativas son muy importantes, comer con niños puede ser divertido pero no es lo mismo que ir solos. Depende mucho de la edad y la cantidad de los niños en la familia, sin embargo, lo que si les puedo decir, es que mientras más pequeños los acostumbren mejor será para todos.

Les pongo nuestro ejemplo, cuando mi hija estaba muy pequeña o cuando el bebé también lo estaba, al principio solo nos aguantaban tranquilos la duración de la comida pero no teníamos esperanzas de llegar al postre y café, ni en sueños.

Lo que hacíamos era comer en un lugar y en cuanto terminábamos, si aún queríamos café y postre, comerlo en otro lugar. Ahora con 4 años y medio de mi hija y tres de mi pequeño ellos mismos piden el postre y hasta nos dejan disfrutar el café con toda la calma.

Quiero compartirles algunas cosas que nos han funcionado para no hacer de nuestra salida un desastre y evitar volvernos clientes indeseables en nuestros restaurantes favoritos.

  1. Si conocen el restaurante reserven una mesa en una esquina, cerca de una jardinera o en un lugar en que si se cansan los niños y se bajan de la mesa no molesten a los demás.
  2. Los niños suelen tener hambre temprano, lleguen temprano a comer para que la entrada no sea una familia de monstruos hambrientos que incluyen a niños y a papás de mal humor.
  3. Acostumbren a sus hijos desde pequeños a quedarse sentados hasta que todos terminen de comer, al menos todos los niños. De esta manera, si son varios lograrán que estén tranquilos el más tiempo posible.
  4. Si el restaurante tiene área de juegos, NO se sienten cerca del área de juegos, nadie comerá por estar revisando a los niños. Mejor elijan una mesa en un lugar tranquilo y si al final quieren ir a jugar, adelante.
  5. Lleven juguetes que no tengan ruedas, boten o hagan ruidos, que ayuden a mantener a los niños sentados a la mesa. En caso de extrema emergencia pueden prestarles su celular si les llama la atención pero eviten al máximo que se la pasen jugando con el Ipad porque hay que compartir un momento con la familia mientras se come.
  6. Elijan mesas redondas y las más amplias porque con los niños es mucho más frecuente que existan accidentes y de esta manera los pueden evitar un poco.
  7. Sean pacientes con sus hijos y si tienen un mal momento no piensen en el instante en las demás mesas, vean como pueden ayudar a su hijo a pasar ese momento y sentirse mejor.
  8. Baños, seguro los visitarán cuando menos una vez así que olvídense de probar su bocado cuando este caliente y delicioso, pero bueno como mamá eso ya es una garantía.
  9. Si el desastre de comida que quedó debajo de la mesa es tal, por favor sean generosos con la propina.

En fin son solo algunas ideas que espero les ayuden a disfrutar como a nosotros una rica comida fuera de casa.

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