¿Cómo disfrutar de la piscina sin correr riesgos?

¿Cómo disfrutar de la piscina sin correr riesgos?

Con la llegada de los días soleados comienzan también las preocupaciones por los efectos del sol y las piscinas. Para disfrutar del verano sin poner en peligro la salud de los niños, la pediatra de Vidaintegra, Dra. Sonia Schneider, explica cómo mantener la seguridad en las piscinas y cuidar la salud durante estos meses estivales. 

Para que niños y piscinas sean sinónimos de entretención y no de pesadilla, debemos tomar más de una precaución. La Dra. Sonia Schneider, pediatra de Vidaintegra, explica que los “menores deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto y después de los 4 años se les debería enseñar a nadar, además de usar chalecos salvavidas”.

Otro aspecto clave es el acceso. Las piscinas deben estar resguardadas por un cerco o reja de seguridad de al menos 1.50 metros de altura, y tener barrotes a no más de ocho centímetros de separación entre ellos, sin travesaños que permitan escalarla y fuertemente anclada en el piso. Además, es recomendable que tenga una puerta con cierre automático, cubrirla cuando no se utilice y poner atención a los bordes o al lugar donde esté instalada en el caso de que sea una piscina desmontable, dice la profesional.

De igual manera, recomienda utilizar materiales antideslizantes en escaleras, cerámicas y bordes para evitar caídas que incluso podrían llegar a ser mortales; así como también verificar los alrededores de las piscinas a fin de mantenerlos libres de cables o elementos donde los niños podrían tropezar. La pediatra también explica que es importante que la piscina esté en condiciones adecuadas de limpieza, pero cuidado con los elementos químicos de limpieza, deben permanecer lejos del alcance de los menores”.

Para disfrutar del agua, los padres debieran establecer normas claras en cuanto al uso, acceso y enseñarles a no correr alrededor ni introducir dedos en desagües o filtros, y evitar piqueros sobre todo en piscinas de baja profundidad.

PRINCIPALES RIESGOS 

Para muchos, ir a la piscina implica largo tiempo de exposición al sol. La Dra. Schneider aconseja reducir el periodo para evitar quemaduras, así como los baños prolongados para prevenir problemas respiratorios y de la piel. Esto ocurre porque el cloro es un irritante de las mucosas ocular, nasal y bronquial, lo que en niños sanos “aumenta la reactividad de los bronquios y en los asmáticos puede elevar la hiperreactividad bronquial”, explica. Para medir la cantidad de cloro hay varias reglas, pero su concentración debiera estar entre los 0,6 y 1,5 mg/l, con un ph entre 7,2 y 7,8.

Una forma de proteger los ojos del cloro es utilizando lentes apropiados si se va a nadar. De esta forma también es posible cuidarse del sol, ya que la mayor radiación se produce entre las 11:00 y las 17:00 horas; además, el reflejo del sol es mayor en el agua, por lo que la piel está más expuesta a quemaduras. Asimismo, mientras se está en la piscina es recomendable aplicar protector solar más de una vez, ya que el agua hace que permanezca menos tiempo en la piel.

Los mayores riesgos, explica la Dra. Schneider, son los accidentes por inmersión, los traumatismos por caídas o golpes contra el borde de la piscina o contra el fondo de la piscina por los piqueros, las enfermedades infecciosas de la piel, digestivas, respiratorias, otitis externas y las enfermedades producto del cloro”.

Para no tener que lamentar accidentes fatales, la especialista recomienda a los padres tener conocimientos sobre rescate de ahogados y resucitación cardiopulmonar. Existen organizaciones como la Cruz Roja o la Universidad Católica 

que realizan estos cursos. Asimismo, es importante que tanto los padres como las personas que están a cargo de niñ

Si pensamos en las piscinas públicas, éstas pueden generar diversos malestares si no se mantienen con una higiene adecuada. En el caso de la piel, pueden aparecer hongos o impétigo, o bien gastroenteritis, salmonelosis, tifoidea, así como infecciones urinarias y vulvovaginitis.os, como hermanos mayores o asesoras del hogar, sepan qué hacer y dónde recurrir en el caso de una emergencia, añade.

FINES RECREATIVOS 

Pero no todo es peligro. Las piscinas permiten pasar un rato agradable en familia, ya que los niños pueden comenzar a utilizarlas desde muy pequeños. Los niños menores de un año pueden usar piscinas inflables sólo para ellos, “idealmente con agua tibia y sin cloro”, explica la pediatra. Después del año queda a criterio de los padres, pero mientras no controlen esfínteres deben utilizar siempre pañales para piscina.

Sobre los flotadores, la Dra. Schneider comenta que las “ clásicas alitas inflables” o el “típico circular en la cintura” no sirven. “El único realmente útil es un chaleco salvavidas certificado. Se debe usar siempre en preescolares y cuando los niños son más grandes pueden dejar de utilizarlos sólo si son muy buenos nadadores, pero hay que tener en cuenta que aunque sepan nadar bien pueden ocurrir accidentes”

 

TIPS PARA DISFRUTAR LA PISCINA SIN RIESGOS

•             Supervisar a los niños en la piscina, nunca dejarlos solos.

•             Aplicar protector solar varias veces al día.

•             Protegerlos del sol con artículos como gorros y sombrillas.

•             Contar con chalecos salvavidas certificados.

•             Si el niño es preescolar, utilizar pañales para piscina.

•             Tener piscinas aparte para niños menores de un año.

•             Familiarizarlos con la piscina desde pequeños, explicando los riesgos y propiciando conductas de autocuidado.

 

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