
Los bebés prematuros son aquellos que nacen antes de las 37 semanas de gestación, por causa de un parto prematuro. Se estima que entre un 8% y un 12% del total de nacimientos son prematuros. Una cifra baja pero importante.
Biológicamente hablando, en las últimas 8 semanas de embarazo el bebé experimenta su mayor crecimiento, por lo que ese tiempo es fundamental para la maduración física del bebé, pero no siempre esto ocurre.
Las características físicas de un bebé prematuro son notorias; presentan una cabeza grande, desproporcionada con respecto a las piernas y brazos, tienen una piel muy fina y brillante que transparenta las venas y arterias superficiales, y su masa muscular es pobre. El principal problema de un bebé prematuro es la dificultad para adaptarse al medio extrauterino por su inmadurez y su bajo peso.
Los problemas de salud de un bebé prematuro
Un bebé prematuro presenta más riesgos de enfermedades futuras ya que el sistema respiratorio, nervioso, digestivo, renal, inmunológico y la visión no se han desarrollado por completo.
Si el transcurso del embarazo arroja la posibilidad de un parto prematuro, lo ideal es ir pensando en una buena clínica donde tener al bebé y descartar de plano la opción de tenerlo en casa, ya que desde las primeras contracciones hasta el alumbramiento y en las horas siguientes de éste, tanto la madre como el lactante necesitan de auxilio médico, sobre todo este último por las probables complicaciones médicas que pueda sufrir.
Los problemas de salud derivados de esta condición obligan a las guaguas prematuras a permanecer varios días en la incubadora de un hospital hasta que su condición mejore y alcance una maduración mínima adecuada para enfrentarse al mundo. De la misma forma, los padres deben extremar sus cuidados con ellos.
Como a la mayoría de los bebés, pero más concreto en el de los niños prematuros, la leche materna es la dieta ideal para ellos, ya que le aportará los nutrientes necesarios para generar una buena defensa inmunológica. Debido a que para el lactante le será difícil succionar, ellos deben ser asistidos por un tubito llamado Sonda Nasogástrica, la cual se acopla a una jeringa que contiene leche materna extraída con un sacaleches. No te preocupes si tu pequeño toma poca leche ya que ese nivel de consumo es normal y eso hace que crezcan en forma lenta.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijito que nació prematuro?
Lo esencial es que los padres no deben perder la calma. Deberán ser pacientes ya que el proceso será lento y delicado; el bebé prematuro posee su propio ritmo de crecimiento.
Lo más importante para que mejore su cuadro clínico es que ustedes como padres le den mucho afecto; acompañarlo, acariciarlo y hablarle, de manera de que se sienta acompañado y estimulado.
Cuando al bebé le den el alta y vaya a su casa, el hogar entero debe extremar las medidas de higiene y sanidad, para evitar cambios bruscos de temperatura, vigilar la alimentación y el peso y, además, evitar el contacto con gente que esté enferma.
Es fundamental ser cuidados y pacientes con tu hijo si nació prematuro. Su crecimiento es lento y requiere de mucho tiempo, pero valdrá la pena porque sus posibilidades de sobrevivir se acrecentarán día a día y será una persona fuerte en el futuro.
Fuente: Revista Hola (España)
Foto: reflejosocial.com







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