La anemia es una enfermedad que se produce por falta de hierro en la sangre, siendo el primer paso para prevenirla el que las madres embarazadas tengan una adecuada nutrición y un seguimiento prenatal. Nacido el bebé lo ideal es asegurar la lactancia materna por a lo menos los primeros 6 meses de vida.
En el escenario de ser requerida una lactancia artificial, se deben utilizar fórmulas infantiles que vienen fortificadas con un complemento de hierro.
Cuando el niño ya entre en el ritmo de la alimentación tradicional es preciso tener en cuenta que para evitar la anemia infantil es preciso incorporar en la dieta alimentos ricos en Hierro, el que se puede encontrar en los siguientes alimentos:
- carne de vaca, pollo y pescado
- yema de huevo
- alubias, lentejas, garbanzos, soja
- guisantes, espinacas, brócolis, coliflor, remolachas
- hojas verdes-oscuro
- vísceras. Hígado de ternera, etc.
- frutas: uvas, mango, etc.
- mariscos de concha: mejillones, almejas.
Se debe tener en cuenta que la absorción de hierro es más afectiva si se hace acompañada de ácido ascórbido o ácido cítrico, por ejemplo, Vitamina C, presnete en naranjas y limones.
Fuente: Guía Infantil.com








