Le pedimos a Mauricio Paredes, reconocido escritor de libros infantiles tales como: ¡Ay, cuánto me quiero!, la cama mágica de Bartolo y cómo domesticar a tus papás, entre otros. Que nos comentará la importancia de la lectura en los niños, y esto fue los que nos escribio.
Por: Mauricio Paredes
“Echando a perder se aprende” es el refrán, tan sabio y tan olvidado, o tergiversado. Una persona creativa está preparada para el error. Son las numerosas y sucesivas equivocaciones las que llevan al científico hasta su descubrimiento. Miles de horas de ensayo transforman al músico en un virtuoso. Cualquiera que haya practicado un instrumento sabe que dar en la cuerda o tecla equivocada es inmensamente más fácil que atinarle a la correcta. Pero así se aprende, todos lo sabemos. ¿Lo sabemos? A través de su proceso escolar a un niño se le enseña sistemáticamente que el error es algo negativo. Cada vez que se equivoca, se le pone una cruz y su calificación disminuye. Cuando un niño es pequeño, se atreve a dar una respuesta, cualquiera, la que sea, aunque esté “mala”. Una niña va al cementerio al funeral de su abuela. Su madre le pregunta: “¿Sabes qué estamos haciendo aquí?” y ella le responde con una sonrisa: “Sí, estamos plantando a mi abuelita para que crezcan las abuelas de otros niños”.
La lectura, y en particular la literatura, tienen mucho más que ver con preguntas sin respuestas que de “las otras”. Una pregunta puede tener muchas soluciones, un capítulo puede terminar como el escritor quiera, y más aun, puede ser entendido como al lector le plazca. Las preguntas más interesantes son aquellas en donde yo decido la respuesta. ¿Qué me hace feliz? Ésa debe ser una de las preguntas más importantes que debe hacerse un ser humano y su respuesta no está en el diccionario ni es la solución de una ecuación.
Después de escribir mi libro “Cómo domesticar a tus papás” he visto las reacciones que provoca en los padres y profesores, y por supuesto en los niños. Me ha asombrado el que varios papás y mamás se han asustado con el título… y no en broma. Incluso una se me acercó y me dijo: “Yo quiero un libro para domesticar a mis hijos”. Yo le respondí: “Si usted cree que va a conseguir eso con un libro, ya estamos mal. Si insiste, vaya a comprar cualquiera de los que se supone que lo consiguen”. El mío tiene ese título en broma, y me da vergüenza ajena tener que explicarlo. Ni un solo niño se ha confundido. Me han dado muchas respuestas diferentes y extrañas, pero todas inteligentes. Las adultos… bueno, los adultos no.
Me encantaría que los padres y profesores permitieran que sus niños interpretaran libremente lo que lean, me fascinaría que el fomento lector fuera proponer y no imponer, sería fabuloso que una profesora le pusiera buena nota a un niño que le dice: “No encontré la respuesta, pero me equivoqué de muchas maneras diferentes”.
Para ver toda su colección de libros, pueden ingresar a sus sitios oficiales.

















2 Comentarios on "“Echando a perder se aprende”"
excelente nota!!
de más está decir que no es el primero en plantear esto, lamentablemente son muy pocos los que lo practican, el éxito inmediato no deja aprendizaje, el aprendizaje está en los errores, el conocer en qué nos equivocamos para cuando nos enfrentemos de nuevo a estas situaciones tratar de resolverlas mejor, el error genera miedo el miedo genera inacción y al no actuar vamos evitando obtener experiencias de vida por miedo, esto genera un círculo difícil de romper, seamos más como Juan Salvador Gaviota, que fue de sus errores que aprendió a ser feliz y a alcanzar su sueño….
Me gusta mucha este articulo es fantatistica la frase final ´no encontre la respuesta pero me equivoque de muchas formas defierentes´me encanta!! los niños cada vez mas, van adelante con sus inquietudes y propuestas , los adultos deberiamos incentivar mas y corregir menos.