El Blog de la Cata: Respetar el tiempo de los niños

El Blog de la Cata: Respetar el tiempo de los niños

El Blog de Catalina

Hace un tiempo que me he dedicado a leer distintos grupos de maternidad, con distintas visiones de ésta y con muchas opiniones sobre este hermoso tema que es la crianza y los niños. He llegado a distintas conclusiones, una de ellas es el respeto al tiempo de cada niño.

Muchas veces nos vemos forzadas a seguir patrones de tiempo que no son acorde a nuestros hijos y su desarrollo. Ejemplo: si mi hijo no gatea tendrá menos CI según un sinfin de estudios de distintas universidades extranjeras, si mi bebé aún no suelta el pecho pasado los dos años lo estamos malcriando, si mi bebé no se acostumbra a estar solo es que también lo estoy malcriando.

El Blod de Catalina

Muchas de nosotras nos hemos formado cómo madres a través de nuestras propias madres y también de aquellas mujeres que nos son referente, pero otras tanta nos hemos forzado a aprender a punta de golpes y porrazos.

Una de las lecciones que aprendí en este mundo de la maternidad es que cada niño tiene sus tiempo. Mi crianza con Seba ha sido tan distinta con Martina. Con Seba tuve que aprender a punta de averiguaciones, de visitas a San Google, de preguntas a mi madre. Tratar de ver en qué tiempo estaba él y en qué tiempo están todas las cosas que me dicen de él (desde darle pecho hasta gatear o comer frutas).

En ese proceso me di cuenta que Seba tenía otros tiempos de aprendizaje, que si bien eran acordes a su edad, tuve que estar más pendiente de él, apoyándolo en todo, llevándolo a distintas clases de estimulación y también a respetar que su tiempo era distinto a los rangos de desarrollo establecidos.

En cambio con Martina se me ha dado todo, porque ya tenía la experiencia de Seba, pero de todas maneras, me encontré con otras dificultades y un aprendizaje demasiado rápido (no sé por qué pero Martina aprendía todo muchísimo más rápido que Seba).

Respetar el tiempo de los niños va más allá de dejarlos ser. Es comprender que ellos son personas (al igual que nosotras) y que necesitan satisfacer sus necesidades básicas como también sus necesidades afectivas.

Los niños necesitan padres que comprendan esas necesidades: desde que sus padres sepan que necesitan dormir, hasta cuando necesitan un abrazo y un beso… o quizás dejarlo que se caiga para que luego se vuelva a levantar.

¿Cuántas veces nosotros, los adultos, nos ponemos mañosos porque estamos lo suficientemente cansados de la pega, de los estudios, de la vida en general? Entonces… ¿por qué tu hijo no puede tener una mañita porque está cansado de ir al jardín y que quiere a su papá o mamá un ratito para regalonear?

Hay una larga lista de cosas que podemos hacer los papás para respetar sus tiempos, pero lo más importante es reflexionar cómo lo estoy haciendo ahora.

Y siempre recuerda: Todos los niños son diferentes y tienen distintos tiempos, acompáñalo en su tiempo. 

¿Qué opinas de esto?

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2 Comments

  1. No sabes lo acertadas de tus palabras, yo también tengo dos hijos, y al revés que tú, con Sofía fue todo muy fácil, pero con Bruno ha sido más lento, y ahí­ entran las odiosas comparaciones, y ahora que está en el jardí­n con sus compañeritos, Brunito sólo quiere jugar, y yo creo que lo más sabio es que hay que dejarlo, puede ser inmadurez, pero yo creo que hay que respetar sus propios tiempos, cuesta pero se debe poder!

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    • Si, Carola, recuerda que los niños aprenden a través del juego y no necesariamente solo jugar le está haciendo mal.
      Las comparaciones son odiosas y lo peor de todo es que merman la confianza de nosotros los padres y nos cuestionamos cómo estamos educando a nuestros hijos.

      Muchos cariños para ti y espero que te haya servido mi columna.

      Besos,
      Catalinda.

      Reply
  2. No sabes lo acertadas de tus palabras, yo también tengo dos hijos, y al revés que tú, con Sofía fue todo muy fácil, pero con Bruno ha sido más lento, y ahí­ entran las odiosas comparaciones, y ahora que está en el jardí­n con sus compañeritos, Brunito sólo quiere jugar, y yo creo que lo más sabio es que hay que dejarlo, puede ser inmadurez, pero yo creo que hay que respetar sus propios tiempos, cuesta pero se debe poder!

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    • Si, Carola, recuerda que los niños aprenden a través del juego y no necesariamente solo jugar le está haciendo mal.
      Las comparaciones son odiosas y lo peor de todo es que merman la confianza de nosotros los padres y nos cuestionamos cómo estamos educando a nuestros hijos.

      Muchos cariños para ti y espero que te haya servido mi columna.

      Besos,
      Catalinda.

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  3. No sabes lo acertadas de tus palabras, yo también tengo dos hijos, y al revés que tú, con Sofía fue todo muy fácil, pero con Bruno ha sido más lento, y ahí­ entran las odiosas comparaciones, y ahora que está en el jardí­n con sus compañeritos, Brunito sólo quiere jugar, y yo creo que lo más sabio es que hay que dejarlo, puede ser inmadurez, pero yo creo que hay que respetar sus propios tiempos, cuesta pero se debe poder!

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    • Si, Carola, recuerda que los niños aprenden a través del juego y no necesariamente solo jugar le está haciendo mal.
      Las comparaciones son odiosas y lo peor de todo es que merman la confianza de nosotros los padres y nos cuestionamos cómo estamos educando a nuestros hijos.

      Muchos cariños para ti y espero que te haya servido mi columna.

      Besos,
      Catalinda.

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