El pájaro del alma

El pájaro del alma

Todos guardamos en nuestro ser interno, un pájarillo de luz. Es nuestra alma que vive y palpita junto a nuestro corazón.

¿Y que es el Alma?

Si bien es cierto hay distintas posturas sobre este tema, una de la más difundida y coherente, nos dice que el alma es una entidad espiritual, que actúa como mensajero entre nuestro espíritu y nuestro ser físico. Una entidad que está presente para grabar nuestras experiencias de vida y llevarlas como un legado a nuestro plano espiritual. Es como la valija que llevamos siempre, con todas nuestras experiencias vividas.

Tener consciencia de esta parte de nosotros, nos ayuda a avanzar en la vida de la mano de una mirada más trascendente, ilimitada. Alimentar esta mirada en nuestros niños, por supuesto aporta a que ellos crezcan con una visión de la realidad mucho más cercana al amor y a la calidéz que aporta el llamado de nuestra fe y nuestras más amadas creencias.

Comparto con Uds. este hermoso cuento, que no sólo es para niños, sino para cada uno de nosotros, muy terapéutico, que nos introduce al contacto con esta energía, con nuestra alma. Allí hay respuestas que no son intelectuales, sino desde la unidad. 

Allí hay certeza y esperanza, Allí está la alegría de saber lo que soy en realidad.

EL PÁJARO DEL ALMA

Hondo, muy hondo, dentro del cuerpo habita el alma.

Nadie la ha visto nunca pero todos saben que existe.

Y no solo saben que existe,  saben también lo que hay en su interior.

Dentro del alma, en su centro,  esta, de pie sobre una sola pata,  un pájaro:

El pájaro del alma.  El siente todo lo que nosotros sentimos.

Cuando alguien nos hiere, el pájaro del alma vaga por nuestro cuerpo, por aquí, por allá,

en cualquier dirección,  aquejado de fuertes dolores.

Cuando alguien nos quiere,  el pájaro del alma salta, dando pequeños y alegres brincos, 

yendo y viniendo, adelante y atrás.

Cuando alguien nos llama por nuestro nombre, el pájaro del alma presta atención a la voz,

para averiguar que clase de llamada es esa.

Cuando alguien se enoja con nosotros, el pájaro del alma se encierra en si mismo

silencioso y triste.

Y cuando alguien nos abraza, el pájaro del alma, que habita hondo, muy hondo, dentro

del cuerpo, crece, crece, hasta que llena casi todo nuestro interior.

A tal punto le hace bien el abrazo.

Dentro del cuerpo, hondo, muy hondo, habita el alma.

Nadie la ha visto nunca, pero todos saben que existe.

Hasta ahora no ha nacido hombre sin alma.

Porque el alma se introduce en nosotros cuando nacemos, y  no nos

Abandona ni siquiera una vez mientras vivimos.

Como el aire que el hombre respira  desde su nacimiento hasta su muerte.

Seguramente quieres saber de que esta hecho el pájaro del alma.

¡Ah! Es muy sencillo: esta hecho de cajones y cajones pero estos cajones  no se pueden

abrir así  nada mas.

Cada uno esta cerrado por una llave muy especial.

Y es el pájaro del alma  el único que puede abrir sus cajones.

¿Como? También esto es muy sencillo: con su otra pata.

El pájaro del alma esta de pie sobre una sola pata;

Con la otra -doblada bajo el vientre a la hora del descanso- gira la llave,  moviendo la

manija y todo lo que hay dentro se esparce por el cuerpo.

Y como todo lo que sentimos tiene su propio cajón, el pájaro del alma tiene muchísimos

cajones.

Un cajón para la alegría y  un cajón para la tristeza,

Un cajón para la envidia y un cajón para la esperanza,

Un cajón para la decepción y un cajón para la desesperación,

Un cajón para la paciencia y un cajón para la impaciencia.

También hay un cajón para el odio

Y otro para el enojo,

Y otro para los mimos.

Un cajón para la pereza  y un cajón para nuestro  vacío,

Y un cajón para los secretos mas ocultos (este es un cajón que casi nunca abrimos).

Y hay mas cajones.

También tu puedes añadir todos los que quieras.

A veces el hombre puede elegir y señalar al pájaro que llaves girar y que cajones abrir.  Y

a veces es el pájaro quien decide.

Por ejemplo:

El hombre quiere callar y ordena al pájaro abrir el cajón del silencio;

Pero el pájaro, por su cuenta, abre el cajón de la voz, y el hombre habla y habla y habla.

Otro ejemplo:

El hombre desea escuchar tranquilamente,  pero el pájaro abre, en

Cambio, el cajón de la impaciencia: Y el hombre se impacienta.

Y sucede que el hombre sin desearlo siente celos; y sucede que quiere ayudar y es

entonces cuando estorba.

Porque el pájaro del alma no es siempre un pájaro obediente y a veces causa penas…

De todo esto podemos entender que cada hombre es diferente por el pájaro del alma que

lleva dentro.

Un pájaro abre cada mañana el cajón de la alegría; la alegría se

Desparrama por el cuerpo y el hombre esta dichoso.

Otro pájaro abre, en cambio, el cajón del enojo; el enojo se derrama y se apodera de todo

su ser. Y mientras el pájaro no cierra el cajón, el hombre continua enojado.

Un pájaro que se siente mal,  abre cajones desagradables;

Un pájaro que se siente bien, elige cajones agradables.

Y lo que es mas importante: hay que escuchar atentamente al pájaro.

Porque sucede que el pájaro del alma nos llama,  y nosotros no lo oímos.

¡Que lastima!

El quiere hablarnos de nosotros mismos, quiere platicarnos de los

Sentimientos que encierra en sus cajones.

Hay quien lo escucha a menudo.

Hay quien rara vez lo escucha.

Y quien lo escucha solo una vez.

Por eso es conveniente ya tarde, en la noche,  cuando todo esta en

Silencio,  escuchar al pájaro del alma que habita en nuestro interior,

Hondo,  muy hondo, dentro del cuerpo.

El Pájaro del Alma, Mijal Snunit

 

Que esta información vaya en vuestro mayor beneficio,

Alejandra Vallejo Buschmann
Casa de Tara

Prev Charlas de Crecimiento Humano - Diciembre y Enero
Next Descubre la madre que realmente eres

About Author

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment