Futuras madres: Ojo con los temblores

Con el terremoto del pasado 27 de febrero, se generaron en la gente diversas maneras de enfrentar los temblores. Los que lo vivieron en las zonas más afectadas, sin duda acentuaron sus temores ante los movimientos telúricos.

El problema es cuando esta agudización de la sensación de miedo a los temblores ocurre en madres embarazadas. Los doctores Enrique Oyarzún y Guillermo Galán, expertos ginecólogos-obstetras, comentaron en el portal Terra algunas de las consecuencias que trae para el feto el que las madres le tengan miedo a los temblores.

Para Oyarzún, el estrés que genera un temblor en las mujeres embarazadas produce dos efectos; “el primero son cuadros de ansiedad, insomnio y depresión. Esto, a causa de que algunas mujeres se vean afectadas directa o indirectamente con lo sucedido. Por otro lado, están las contracciones uterinas a causa del estrés y tensión, lo que provoca que los partos se adelanten alrededor de un mes”.

Estos efectos se producen porque al momento en que una madre embarazada se sumerge en un cuadro de angustia, liberan hormonas que son capaces de atravesar sin problemas la placenta y llegan hasta el bebé.

La influencia de estas hormonas en el feto se produce entre el primer y tercer mes de gestación, por lo que junto con la posibilidad de adelantar el parto, algunos estudios han reflejado que el nerviosismo contagiado al feto haría traer al Mundo a un niño con hiperactividad o impulsivo, y quizás más adelante, al crecer, ese niño sea menos tolerante al estrés y la presión en su etapa adulta.

Debido a ello, ambos especialistas recomendaron a las mujeres que estén embarazadas y que tengan algún problema con los temblores que vieran algún psicólogo que les ayude a lidiar con este temor, sobretodo pensando en que algunos sismólogos anunciaron que las replicas continuarán, como mínimo por seis meses más. Con una buena técnica de autocontrol, el embarazo no corre riesgos y tu hijo te lo agradecerá.

Fuente: Terra

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