Enfermedades e infecciones: ¿Cómo cuido a mis hijos?

Enfermedades e infecciones: ¿Cómo cuido a mis hijos?

En Europa y Estados Unidos el desarrollo de la medicina preventiva está mucho más desarrollada que en nuestro país. Muchos países del viejo continente sufrieron diversas epidemias hace ya varios siglos que los obligaron a tomar medidas importantes para erradicar las infecciones.

Australia es otro ejemplo de cómo se debe trabajar en esta materia, más aún tomando en cuenta que los más propensos a enfermarse son los más pequeños. Desde hace ya varias décadas que la mayoría de los estados de ese país ha desarrollado campañas para combatir y prevenir las enfermedades infecciosas de los niños.

Una de las más importantes ocurrió el 2002 en el estado de Nueva Gales del Sur, el más antiguo y poblado de Australia. En Carrusel te entregamos un resumen de una de sus publicaciones donde detallan tipos de enfermedades infecciosas, síntomas y maneras de evitar el contagio.

Varicela

Período de incubación: 2 a 3 semanas.
Síntomas: Un poco de fiebre, nariz que moquillea y un sarpullido que comienza como puntos rosados hinchados que forman ampollas y una cáscara. Puede ser más seria en la mujer embarazada y los recién nacidos.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por 5 días desde el momento en que aparezca el sarpullido y hasta que las ampollas estén todas cubiertas de cáscaras.
¿Cómo se evita el contagio? Existe una vacuna para niños a los 18 meses de edad. Se recomienda la vacuna para las personas mayores de 12 años que no sean inmunes.

Gastroenteritis

Período de incubación: Dependiendo de la causa, varias horas a varios días.
Síntomas: Una combinación de movimientos de vientre sueltos o acuosos, vómitos, fiebre, dolores de estómago, dolores de cabeza.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por lo menos 24 horas después de que se haya detenido la diarrea.
¿Cómo se evita el contagio? Lavarse bien las manos con agua y jabón después de usar el baño o manejar pañales y antes de tocar la comida.

Conjuntivitis

Período de incubación: 1-3 días.
Síntomas
: Los ojos pican, están rojos y a veces lagrimean. Es posible que los párpados estén pegados al despertarse.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, mientras los ojos supuren.
¿Cómo se evita el contagio? Es preciso lavarse bien las manos y no compartir toallas. Tal vez se necesiten antibióticos.

Rubéola

Período de incubación: 2 a 3 semanas.
Síntomas: A menudo son leves o inexistentes. Un poco de fiebre, nariz que moquillea, ganglios hinchados, sarpullido rosa en manchas que dura poco tiempo. Puede causar defectos de nacimiento si la mujer embarazada se contagia la infección.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por lo menos 4 días después de que aparezca el sarpullido.
¿Cómo se evita el contagio? Vacunación (MMR) a los 12 meses y 4 años de edad.

Fiebre glandular

Período de incubación: 4 a 6 semanas.
Síntomas: Fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, cansancio, ganglios hinchados.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? No, a menos de sentirse mal.
¿Cómo se evita el contagio? Lavado cuidadoso de las manos. Evite compartir bebidas, alimentos y utensilios o besar a nadie.

Hepatitis A

Período de incubación: 2 a 6 semanas.
Síntomas: a menudo ninguno en los niños pequeños, fiebre repentina, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, ictericia (piel y ojos amarillos), orina oscura, heces de color claro.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por dos semanas después de los primeros síntomas o una semana después del inicio de la ictericia.
¿Cómo se evita el contagio? Lavado cuidadoso de las manos; es posible que las personas cercanas necesiten una inyección de inmunoglobulina; se recomienda la vacunación para algunas personas.

Gripe

Período de incubación: 1 a 3 días.
Síntomas: Fiebre repentina, nariz que moquillea, dolor de garganta, tos, dolores musculares y de cabeza.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Si, hasta que se sienta mejor.
¿Cómo se evita el contagio? Se recomienda la vacunación especialmente para las personas de edad y para los que sufran de dolencias médicas latentes.

Sarampión

Período de incubación: 10 a 12 días hasta los primeros síntomas y 14 días hasta que aparezca el sarpullido.
Síntomas: Fiebre, cansancio, nariz que moquillea, tos y ojos enrojecidos y doloridos por unos días, seguidos de una erupción roja en manchas en el rostro que se disemina por el cuerpo y dura de 4 a 7 días.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por lo menos 4 días después de que aparezca el sarpullido.
¿Cómo se evita el contagio? Vacunación (MMR) a los 12 meses y a los 4 años de edad. Quizás se excluya de la escuela a las personas cercanas que no sean inmunes.

Fiebre escarlatina

Período de incubación: 1 a 3 días.
Síntomas: Dolor de garganta repentino, fiebre alta y vómitos, seguidos de un sarpullido 12 a 36 horas después.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, por lo menos hasta 24 horas después del inicio del tratamiento y que el niño se sienta mejor.
¿Cómo se evita el contagio? Lavado cuidadoso de las manos. Las personas cercanas enfermas deberán consultar al médico.

Tos ferina

Período de incubación: 7 a 20 días.
Síntomas: Comienza con nariz que moquillea, seguida de una tos persistente que viene en ataques. A veces, estos van seguidos de vómitos y un sonido de ladrido cuando el niño se esfuerza para respirar.
¿Debo mantener a mi hijo en casa? Sí, hasta que el niño haya tomado los primeros 5 días del antibiótico especial.
¿Cómo se evita el contagio? Vacunación a los 2, 4, 6 meses, 4 años de edad y en la escuela secundaria. El paciente y las personas cercanas podrán recibir un antibiótico especial. Es posible que las personas cercanas no vacunadas queden excluidas de los servicios de cuidado infantil a menos que hayan tomado un antibiótico especial.

Medidas de prevención general

  • Control de vacunación en los niños y personal a cargo de colegios, jardines y guardería.
  • Exclusión temporal de los niños enfermos o infectados.
  • Lavado adecuado de manos, medida sumamente importante para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas.
  • Cumplir con las medidas de saneamiento ambiental que constan de la adecuada eliminación de excretas, pañales sucios, limpieza de los sanitarios, separar el personal a cargo de la alimentación del personal a cargo de la higiene de los niños.
  • Extremar los cuidados en el manejo de los alimentos. – Informar y denunciar los casos de enfermedades transmisibles a quien corresponda.
  • Controles periódicos de salud del niño con su médico de cabecera para verificar su estado general, vacunación, alimentación, etc.
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