Juegos y reflexiones para finalizar el 2009

por Mónica López
Psicóloga clínica, Terapeuta familiar y de pareja
www.sanarte.cl

Se acaba un año, termina una etapa y antes de comenzar otra, como si estuviésemos funcionando en piloto automático, me gustaría invitarlos a detenerse un momento, destacar los aprendizajes y logros obtenidos este año, además de pensar en los desafíos que se vienen para el siguiente. Para ello, les presentaré algunas actividades que pueden compartir en familia para reflexionar y seguir creciendo.

1) “Reconociendo lo vivido”: Esta actividad ayuda a integrar las distintas experiencias que se han tenido en el año, fomenta la comunicación, la humildad para reconocer las propias dificultades y dolores ante algunos temas y la alegría de compartir con otros nuestros logros o avances de los cuales estamos orgullosos. Esta actividad aporta también al desarrollo de una identidad sana en los niños, sintiendo a su vez confianza en los adultos de su familia que están para escucharlos y guiarlos.

La actividad se realiza de la siguiente forma: una vez reunidos en familia, tomamos una hoja grande de block o una cartulina y dibujamos arriba a la izquierda una carita triste y a la derecha una carita feliz. Dividimos con una línea ambos sectores y comenzamos a reflexionar ¿cuáles fueron las situaciones más difíciles que pasamos este año? (los adultos pueden ayudarles a los niños, sugiriéndole algunas ideas o dando ejemplos) A medida que vayamos recordándolas y pensando en cómo las fuimos superando entre todos, un “secretario” las irá escribiendo como un listado bajo la carita triste. Luego de esto, nos preguntamos ¿qué fue lo mejor de este año? Y cada uno irá aportando sus recuerdos para irlos escribiendo bajo la carita feliz. Todos participan dando ideas de forma libre, no siendo necesario que todos den la misma cantidad.

Una vez terminado este recuento de vivencias, es importante mirar todo el camino recorrido en el 2009, valorar los avances y logros, los desafíos y los temas que aún debemos seguir esforzándonos por mejorar, con apoyo y amor juntos en familia.

2) ¿Cómo fui este año?: Esta actividad es un aporte al conocimiento personal, mejora la tolerancia ante la frustración (al destacar los aprendizajes), fomenta una autoestima positiva y enriquece la identidad de los niños, entregándoles mayor seguridad.

Consiste en que cada miembro de la familia se dibujará a si mismo en una hoja personal y luego se elegirá a uno para que parta la actividad. La idea es que entre todos puedan hablar sobre cómo han visto durante el año que esta persona se ha comportado, qué cosas ha aprendido o demostrado a los demás, por ejemplo: responsabilidad, cariño, preocupación por hermanos, cuidar a sus amigos, ser ordenado, alegre, aprendió a vestirse solo, etc. Todo esto será escrito con distintos colores en la misma hoja en que la persona se dibujó. La persona escucha lo que otros dicen de ella y también opina sobre si mismo respecto a cómo fue durante el año.

3) “Lo que quiero dejar en el 2009”: Este ejercicio invita a dejar atrás los comportamientos poco deseables, a esforzarnos por superar nuestras dificultades, plantearnos desafíos y seguir creciendo con el apoyo de toda la familia, compartiendo el sentimiento de ser un “equipo”.

Cada miembro de la familia escribirá algo que tratará de dejar en el 2009 para que no lo siga el 2010, por ejemplo: “quiero dejar atrás las peleas con mis hermanos”, “quiero dejar en el 2009 mis pataletas”, etc. Así, escribiremos al menos 3 papelitos (por separado) y como se trata de un trabajo en equipo, donde todos como familia trataremos de ayudarnos en lograr estos objetivos, uno tomará un papelero con sus manos y se pondrá al frente de quien lanzará su papelito (y tratará de encestar como el básquet ball después de expresar lo que quiere tirar), otro podrá hacerle barra gritando su nombre y otro podrá recoger rápidamente el papelito si se cae, para pasárselo al lanzador y que pueda realizar un nuevo intento. De este modo, todos irán lanzando sus papelitos en equipo hasta que todos sean encestados.

4) “Arbolito de deseos”: Esta última actividad fomenta nuestra capacidad de soñar, planificar, pensar en el futuro, plantearnos objetivos y desafíos para luchar por ellos, sintiendo que todo el esfuerzo tiene un sentido.

En un cartón (puede ser el de una caja de cereales, por ejemplo) se dibuja un árbol de navidad, el cual recortaremos y pintaremos con témpera o lápices. Luego, con un perforador le haremos muchos hoyitos y uno arriba en el cual colocaremos una cinta o lanita para colgarlo en algún lugar visible.

Después, contaremos los hoyitos realizados y recortaremos la misma cantidad de papeles pequeñitos, los cuales repartiremos entre los miembros de la familia. Cada uno escribirá en sus papeles (los más chiquititos pueden recibir ayuda) cuáles son los deseos que quieren cumplir el 2010, por ejemplo: “mejorar mis notas”, “hacer más amigos”, “aprender a andar en bicicleta”, etc. Una vez escritos, se enrollarán como un tubito pequeño y cada deseo se insertará en un hoyito del árbol.

Este arbolito podrá guardarse junto a los adornos navideños, así el próximo año al verlo otra vez podrán leer juntos todos los deseos pedidos y celebrar por los que se cumplieron.

Bueno, espero que estas actividades los hayan motivado a compartir en familia y que este fin de año puedan valorar lo vivido el 2009 para seguir creciendo este 2010, al que debemos recibir con alegría y una rica celebración !!

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