1. Antes de nacer
La relación que tienes con tu hijo es desee antes de nacer. Los controles médicos de la madre, las conversaciones con familiares y amistades acerca del tema, la búsqueda de un nombre para darle, los cambios en tu casa para recibir un nuevo integrante de la familia, entro otros, son hitos que hacen que ese nuevo ser exista en nuestras vidas antes de conocerlo.
Existen estudios que indican que la estimulación en los niños puede hacerse con música, por escuchar voces familiares (padre, madre, hermanos o abuelos). Es por ello que resulta una experiencia enriquecedora para toda la familia leerle a quien va a nacer. Ello estrechará la relación con su madre y con el resto de su familia, reconociendo voces, melodías, cariños y estímulos
Elije un cuento o una historia, esté escrita o no, y léela en voz alta; incluso puede ser una canción. Si estás leyendo algo para ti, como un libro o una revista, puedes leerlo en voz alta. Esa cercanía le quedará marcada desde antes de nacer y tu relación y la de toda tu familia será indudablemente más estrecha.
1. Para bebés de 8 a 8 meses
En el primer período, cuando nuestro bebé ya ha llegado a la casa, pasamos mucho tiempo con él, el cual es muy íntimo para compartir y disfrutar su nueva presencia. Ese tiempo lo pueden enriquecer entre todos los miembros de tu familia.
Cuando tu guagua esté siendo amamantada o cuando ya la has mudado y acostado, cuéntale un cuento o una historia cualquiera, provenga o no de un libro, porque también puedes inventarla o relatar una que provenga de tu familia. Además puedes cantarle, no importa que no tengas buena voz; ya que ésta siempre será más próxima y cercana que la que provenga de un disco grabado.
Si tu bebé no reacciona a la historia que le cuentas o se queda dormida, no importa. En esa edad las personas pueden aprender muchísimo y a mayor velocidad que a cualquier otra edad. Recuerda mantener libros siempre a su alcance, al igual que si fuesen un juguete. Hay libros que a esa edad pueden morder o chupar. Así, por ejemplo, cuando los bañes, puedes poner libros que incluso dejes flotar, tal y como otros objetos en la tina (Recuerda que a esa edad se llevan todo a la boca, así es que los libros deben ser de género, plástico o de cartón con puntas redondeadas).
Es en este período en el que estableces el vínculo más estrecho con tu hijo e hija. Tu presencia física, tu voz y tu cariño lo van a marcar fuertemente. Las historias que le cuentes, la forma cariñosa y cercana en que lo hagas, también.
Fuente: www.nacidosparaleer.cl












