Gimnasia durante el embarazo

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Para toda mujer, cuidar su imagen personal es un gran tema, y más aún cuando se encuentran embarazadas. Pero además de realizar actividad física por razones superficiales, también hay que tener en cuenta los beneficios para la salud, tanto de la madre como del niño que viene. Por lo mismo, Revista Carrusel investigó lugares y el tipo de ejercicio que pueden hacer quienes están a la espera de un bebé.

La futura mamá debe estar consciente que cada caso es muy especial, ya sea por las condiciones físicas de la mujer, por el tipo de embarazo, edad y otros muchos factores. Aquí, las recomendaciones de su médico son decisivas, ya que es él quien nos guiará sobre los cuidados para la madre y el pequeño.

El Centro de Estética de Lucrecia Michaud, con 30 años de experiencia en el rubro de la gimnasia obstetra, ofrece clases específicas para este tipo de casos. Cuenta con una profesora especializada en el tema del embarazo, además de apoyo kinesiológico de la misma dueña del recinto. Las clases comienzan con una evaluación de las características de la mujer y, junto a ella, se va formando un completo tratamiento que va desde apoyo nutricional, charlas para las primerizas, hasta la rutina de ejercicios propiamente tal. Todo esto, posterior a los 3 meses de embarazo y con la debida autorización de su médico tratante.

Otro lugar donde podemos encontrar gimnasia para embarazadas es la Clínica Alemana, donde una matrona especialista entrega clases gratuitas para las mamás que quieran cuidar su peso y deseen prepararse mejor para el trabajo de parto. Estas reuniones se realizan en Casa Verde del Centro Médico de La Dehesa, donde se puede aprovechar desde una debida respiración, aplicar elongación de las extremidades (ya que la gracia de la gimnasia obstetra es producir fuerza mesurada en partes localizadas del cuerpo, para no afectar al bebé), reforzamiento de los músculos abdominales, entre otros ejercicios.

Aunque hoy en día el hacer actividad física durante el embarazo es una actividad cada vez más requerida, existen pocos lugares donde se especialicen en el tema, por lo mismo que la mayoría de las mujeres se centra en el yoga u otras terapias orientales, que son otra alternativa para enfrentar esta etapa de cambios en el cuerpo femenino.

Los ejercicios durante la gestación pueden irse complementando con otras técnicas para mejorar aún más los resultados, como los masajes linfáticos, de drenaje, relajantes, etc. Lucrecia Michaud señala que “las terapias complementarias producen una sensación de bienestar en la madre, lo que va directamente hacia su bebé y es por eso que quienes ejercitan su cuerpo, tienen un mejor trabajo de parto”.

Según el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de Estados Unidos (ACOG, por sus siglas en inglés, www.acog.org), los beneficios que entrega mantener una actividad física durante el embarazo son, entre otros:

• Ayuda a prevenir o tratar la diabetes gestacional.
• Aumenta la energía y el humor de la madre.
• Mejora la postura.
• Promueve el tono muscular, la fuerza y la resistencia para el parto.
• Ayuda a dormir bien.
• Entrega una sensación de bienestar, que favorece la relación madre-hijo.
• Reduce la flacidez del cuerpo.
• Disminuye la sensación de pesadez en las piernas.
• Relaja y da seguridad a la madre, tanto física como emocionalmente.

Además, el ACOG señala que junto con la gimnasia, hay otros ejercicios que son beneficiosos para quienes esperan a su hijo. Está el caso de caminar, ya que es una actividad de bajo riesgo y cada persona puede ir adecuando su propio ritmo. También está la natación, excelente para el cuerpo porque trabaja los músculos de manera suave, evitando lesiones y tensión excesiva; mantiene la piel fresca y ayuda a prevenir la hinchazón de las piernas, algo común en esta etapa. El agua es ideal para las mujeres que no eran muy activas antes de quedar embarazadas.

Junto con una rutina especial, es muy saludable acompañar este periodo con una alimentación muy sana, rica en vitaminas, minerales y calcio, sustancias que la madre y su hijo necesitan. Hay que tener en cuenta que, a pesar de no ser un periodo para excederse con las comidas, tampoco la idea es seguir una dieta común y corriente, ya que hay alimentos que favorecen la lactancia como lo son las frutas, carnes, lácteos, entre otros.

Como recomendación, siempre debe estar alerta a las señales que entregan tanto su bebé como su propio cuerpo, ya que si existe dolor, inflamación, sangrado vaginal, disminución en el movimiento fetal u otros, son síntomas que debe considerar para suspender o disminuir los ejercicios y consultar con su médico.

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