por Alejandra Sierra
Es común que las mujeres quieran estar al día de las últimas tendencias de maquillaje, es básico conocer la última revolución en cosmética. Incluso no dudamos en aplicarnos cientos de cremas, tónicos, peeling facial o mascarillas para que la piel este mejor cuidada y así poder tener en la vejez un cutis perfecto.
¿Qué pasa después de un ajetreado día, expuestos al maquillaje, smog y otros tipos de suciedad y nuestra piel necesita respirar? Existe un “eterno olvidado” en esto de la belleza: el proceso de desmaquillarse a diario.
Se nos olvida la importancia de una buena limpieza de nuestro rostro, sin darnos cuenta de que el desmaquillado es una parte fundamental del cuidado facial para activar el proceso de regeneración de la piel. Y sobre todo que un mal desmaquillado contribuye al envejecimiento de la piel.
Desmaquillarse es vital para conservar una piel lisa y flexible. Es la condición primordial para tener una tez luminosa.
¿Por qué hay que desmaquillarse?
Es indispensable hacerlo tanto por la mañana como por la noche, ya que limpiar la piel no sólo permite eliminar el maquillaje, si no también todas las impurezas ligadas a la contaminación. Una piel que no esté bien limpia termina por tapar los poros. La tez se apaga y terminan por salir pequeños granitos.
Desmaquillarse también es muy importante para que el maquillaje resista más. Una piel flexible y sedosa revela una tez luminosa.
Atención: no te desmaquilles con un jabón clásico ya que seca e irrita la piel.
Un ritmo de vida frenético, la falta de tiempo para una misma, el cansancio acumulado durante la jornada, el “lo hago más tarde”, llegar a altas horas de la noche y, en definitiva, la pereza, pueden ser la causa de nuestro “descuido”, pero nunca debe ser una excusa. Es cierto que todas nos hemos saltado en alguna ocasión este pequeño pero importante ritual.
Al limpiar nuestra piel, además de liberarla de la máscara del maquillaje y ayudarla así a respirar, eliminamos las células muertas, el exceso de sebo y los residuos de polución que se acumulan durante el día. Es imprescindible limpiar el cutis con un algodón que arrastre bien la suciedad, tanto por la mañana y por la noche con un tónico facial después de un gel o una crema desmaquilladora. Tenemos que conseguir que este proceso se convierta en un proceso de la vida cotidiana.
Fuente: Trucos de belleza






