Inapetencia infantil ¿cómo superarla?

Cuantas mamás no nos hemos visto colapsadas ante la negativa de uno de nuestros hijos a comer. Seguro muchas hemos recurrido al viejo truco de…por la abuelita, por el papá, por la mamá; untar la cucharada de comida con un poquito de postre, etc.

Pues sepan todas que la inapetencia infantil es mucho más común que lo que podemos imaginar es motivo de consulta al pediatra, aunque casi nunca es síntoma de enfermedad.

Se estima que cerca del 20% de los niños entre los dos y cinco años en algún minuto manifiesta inapetencia y los casos más extremos son los de niños que no quieren recibir nada de nada.

Lo cierto es que la mayoría de los niños que rechazan los alimentos o alguno de ellos tiene un adecuado apetito y ritmo de crecimiento acorde a su edad. Y aunque la ingesta de alimentos varíe de un día a otro o de una semana a otra se trata de niños completamente sanos.

Cabe indicar que la razón para la inapetencia infantil muchas veces dice relación con la disminución fisiológica del apetito que se da después del primer año de edad. Entre los dos y cinco años los niños suben en promedio 2 a 3 kilos por año y como consecuencia tienen menores requerimientos nutritivos y, por ende, un bajo apetito.

Interesados en explorar el mundo

Los niños están a esa edad (2-5 años) en explorar el mundo y cuando los forzamos a comer lo único que conseguimos es que asocien ese minuto con algo poco cómodo, donde muchas veces escuchan que les hablan fuerte, que los amenazan, que los obligan a hacer algo que no desean.

Debemos comprender que el momento de consumir alimentos debe ser tranquilo, en un horario definido y no debe prestarse para castigos, súplicas y sobornos.

Como también debemos recordar que somos modelos a seguir y si en la casa algún hermano mayor, padres, tíos o abuelos manifiestas abiertamente sus preferencias alimentarias los más chiquitos, los que están aprendiendo a conocer distintos sabores y tipos de alimentos nos imitarán.

Algunos consejos para lidiar con la inapetencia de los hijos
• Evitar que coma a deshoras golosinas y controlar la ingesta de zumos o leche.
• Cumplir con las cuatro comidas diarias (desayuno, almuerzo, once y comida).
• Evitar ver TV mientras se come.
• Permanecer en la mesa durante el tiempo que dure la comida.
• Comer según el orden de presentación de los platos.
• Tener en cuenta las preferencias del niño y cuidar la presentación de los platos.
• Probar con alimentos nuevos en pequeñas dosis, negociar una cantidad mínima, y aunque algunos sean rechazados, no ceder a los caprichos.
• Cuando el niño no quiere comer, no reaccionar con gritos o castigos.


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