Leer no es lo mismo que ver

Leer no es lo mismo que ver y, en el caso de los niños, esto puede ser muy importante. Me explicaré:

En octubre del año pasado se estrenó la película “Where The Wild Things Are” en Estados Unidos, basado en un famoso cuento infantil escrito por Maurice Sendak. El cuento trata de un niño de 10 años que es enviado a su cama a dormir sin cenar y sueña con un mundo fantástico lleno de monstruos amigables. Eso en el caso del cuento – inocente y tierno. Claro que tras esta ternura existe una segunda lectura dirigida a un público más adulto que ve en aquellos monstruos una metáfora de la rabia e impotencia que muchas veces sienten los niños, que al no saber expresarla, la demuestran por medio de la agresividad. Es precisamente la doble lectura la que marca la diferencia entre leer y ver.  Son muchos los libros infantiles que vienen con segundas lecturas y que, por eso mismo, son tan maravillosos. Un niño puede leerlo en su infancia y luego en su adultez y entenderlo de una manera completamente diferente.

En el caso de las películas esto es más difícil. El filtro de la mente infantil puede verse destrozado ante las imágenes explicitas de lo que ocurre. Puede asustarse con personajes que en la literatura parecían adorables. Algo de esto ocurre con la película “Where The Wild Things Are”. Si bien el cuento lo recomiendo para niños sobre los 6 o 7 años, no así la película. Esto se debe a que la película decidió profundizar más en la segunda lectura del libro, mostrando a un niño que dentro de sí mismo tiene este monstruo salvaje lleno de ira por la muerte de su padre. Él niño sólo desea que todo sea como antes y que no haya más sufrimiento y dolor en su familia. Como no tiene el poder de hacerlo, el niño expresa su impotencia por medio de la agresividad. Rabia, que en la película, es expresada por medio de una metáfora: los monstruos salvajes.

En la película el niño escapa de su hogar y llega a una isla llena de monstruos amigables, pero algo impulsivos y agresivos. Cada uno de los monstruos representa una parte de la personalidad del niño. El pequeño les dice a los monstruos que él es un rey con poderes impresionantes y que, junto a él, nunca nada malo les pasará. Ahí comienza el problema, porque él no es un rey, no tiene poderes y no puede controlar los problemas entre los monstruos, descubriendo, poco a poco, que ser salvaje y hacer siempre lo que uno quiera, no ayuda a nadie.

La película es maravillosa, sin embargo, me atrevería a decir que casi no es infantil, a diferencia del cuento. De hecho la recomendaría para niños sobre los 10 años. Los monstruos, si bien son adorables, realizan escenas donde se enojan y quieren comerse al niño, lo que leído puede no ser tan terrible, pero verlo, ciertamente pone los pelos de punta.

Es por esto que reitero: leer no es lo mismo que ver. Antes de ir al cine con su hijo a ver una película sobre un cuento o libro que él ama, vea las sinopsis y descubrirá, de inmediato, si la película sigue el mismo tono del cuento y si su hijo tiene la edad suficiente para verla.

La película “Where The Wild Things Are” lamentablemente no llegó a las salas de cine chileno, pero puedes comprarla en DVD en tiendas especializadas. El cuento, los puedes encontrar en varias librerías como también en internet.

Prev Fumar durante el embarazo provoca graves daños a los bebés
Next Perdamos el miedo con los personajes de 31 minutos

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment