Los sentimientos y los niños pequeños


Quiero empezar con algo que viví con mi hija esta semana. Yo estaba jugando en mi cuarto con el pequeño y ella estaba en su cuarto jugando, de repente escuche como se enojaba y la verdad su tolerancia a la frustración en casa no es la mayor. Grito y al instante escuche como caía su castillo de legos.

Me levante con calma y me dirigí a su cuarto, en el preciso instante que entre abría la puerta salió volando una muñeca. Me acerque a ella y le dije: “Tienes todo el derecho a estar molesta o a sentirte de la manera que tú quieras, sin embargo tirando las cosas no vas a resolver nada”.

Le pregunte si quería hablar conmigo o si necesitaba estar sola. “Me pido estar sola y yo le dije que estuviera sola el tiempo que necesitara pero que una vez que estuviera tranquila tenía que recoger las cosas que había aventado, que tenía que ser responsable por  sus actos”.

Salí y seguí jugando con el pequeño, un rato después llego y nos pregunto si podía estar con nosotros; le dije que por supuesto y le pregunte si había terminado de recoger lo que había volado por los aires en su momento de desesperación.   Para no hacerles el cuento largo, después de varios intentos comprendió que si tiras las cosas al estar enojada debes levantarlas por más flojera que te de.

Al final del día hable con los dos y les dije lo importante que es reconocer nuestros sentimientos, el  expresarlos y sobre todo el hecho que todos tenemos derecho a sentirnos enojados, tristes, contentos,  con flojera, etc.

A lo largo de mi vida he ido aprendiendo a reconocer mis propios sentimientos porque la verdad a veces es muy complicado por eso creo que es muy importante ayudar a nuestros hijos desde pequeños a reconocer lo que sienten y a ser responsables de sus actos.

Es muy fácil clasificar los sentimientos como positivos y negativos, sin embargo los sentimientos son lo que son, están ahí y lo que puede ser positivo o negativo es nuestra manera de reaccionar o actuar al sentirnos de cierta manera.

Al tener claro que lo positivo o negativo de los sentimientos es lo que se hace con ellos es mucho más sencillo aceptar y reconocer los sentimientos de nuestros hijos. El negar el sentimiento de nuestro hijo, lo confunde, lo enoja y lo aleja de nosotros.

Les pongo un ejemplo: Cuando el hermano mayor recibe en casa a su hermanito, es muy normal que sienta enojo, celos. Nosotros como adultos debemos ayudarlo a canalizar ese sentimiento y sobre todo a explicarle que no tiene porqué estar asustado, la llegada de un hermano no va a cambiar el amor que tienen los padres por él.

Otra cosa muy importante es enseñarles a ser responsables de lo que sienten y esto es complicado porque algunas veces nosotros mismos seguimos culpando a nuestros padres, pareja y a quien se deje de lo que nos pase. Lo más sencillo es seguir haciendo responsables a los demás de lo negativo que nos pasa en lugar de  tomar las riendas de nuestra propia vida.

Les comparto algunas cosas que me han servido para ayudar a mis hijos :

  • Háganles preguntas que los ayuden clarificar que es lo que sienten dependiendo de la situación y la edad de los pequeños. Y una vez que respondan pónganle el nombre al sentimiento:

o   Cansancio: ¿Te sientes con ganas de dormir o descansar un rato en lugar de jugar?

o   Aburrimiento: ¿Te gustaría cambiar de actividad o hacer algo nuevo?

o   Enojo: ¿Te molestaste con alguien, tienes ganas de pelear o de estar solo?

o   Tristeza: ¿Extrañas a papá o mamá, extrañas a alguien en especial?

  • Acepten sus propios sentimientos frente a ellos, no tienen que saber toda la historia que nos tiene alegres, tristes, enojados; sin embargo si reconocemos el cómo nos sentimos y nos ven actuar al respecto les ayudara a ellos mismos a hacerlo. Recuerden que las palabras se las lleva el viento pero el ejemplo es lo que educa.
  • Respeten los sentimientos de sus hijos y no se enojen por ello. Cuesta trabajo pero si un niño está enojado, triste, contento y no es el mejor momento en nuestro día para estarlo, no por eso tenemos que negar ese sentimiento, hay que contar hasta el número que tengamos que contar y ayudarlo a canalizar la manera de actuar con respecto a ese sentimiento.
  • Sean constantes y pacientes.
  • Acepten a sus hijos como son y nunca traten de negar o anular un sentimiento, puede que sea repetitiva en este punto pero es muy importante respetar a nuestros hijos y ayudarlos a canalizar de la mejor manera sus sentimientos y a ponerles nombre. Los niños tienen a flor de piel los sentimientos y no han aprendido, gracias a Dios a ocultarlos; hay que ayudarles a crecer siendo seres humanos plenos, canalizando su manera de actuar pero no negando lo que sienten.
  • No menosprecien la raíz del sentimiento de sus hijos, para nosotros puede ser una tontería el enojarse por no poder armar un rompecabezas o el estar triste porque no encuentra su juguete favorito, sin embargo para él puede ser el fin del mundo.

De verdad espero que les sirva y les recuerdo que es una tarea continua y que al ayudar a nuestros hijos, nosotros mismos vamos aprendiendo cada día a reconocer de manera más sencilla nuestros sentimientos.

¿Y a ustedes que les ha funcionado para que sus hijos aprendan a reconocer sus sentimientos? Me gustaría leer sus consejos y enriquecernos entre todos.

Para leer más post de Susana puedes ingresar en su blog mamamoderna

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1 Comment

  1. Muy bueno Susana! No subestimar la inteligencia de los niños. Así como están dispuestos a expresar lo que sienten en el momento que sea, tampoco ponen juicio para comprender y están todo el tiempo absorbiendo información y experiencia. Por eso no dudar como adulto en explicar con paz-ciencia y MUCHO AFECTO para ayudarlos a comprender sus sentimientos y estados emocionales y fomentar la reflexión y la responsabilidad de sus actos.

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