Mamá, ¿cuanto falta para…?

Mamá, ¿cuanto falta para…?

cuanto falta?¿Cuantas veces hemos escuchado esta pregunta, sin poder satisfacer lo suficiente a nuestros hijos con la respuesta, como para que la vuelvan y vuelvan y vuelan a preguntar en un pequeño período de tiempo?

El tiempo… el tiempo es un concepto muy difícil de comprender para los niños, si bien es cierto, de muy chiquititos se les enseñan los días de la semana con lindas canciones, logran diferenciar el día de la noche y se ponen contentos cuando llega el esperado “fin de semana”, eso no significa que logren realmente comprender y diferenciar el ayer del hoy y del mañana, “al tiro” de “más ratito”, “en la mañana” de “en la tarde”, etc. Esto se podría comparar a que nosotros, los adultos, sabemos el nombre de muchos huesos del cuerpo, sin embargo, no sabemos donde están ni como funcionan.

Es por esto que debemos ayudarlos para conseguir lo que llamamos, la orientación temporal, de esta manera se sentirán más seguros al poder anticipar lo que viene y saber cuando empieza y se acaba alguna actividad. ¿Pero cómo lo logramos?, ¿Cómo hacemos que nos logren comprender  cuando les decimos “falta poco”, “más rato”, “mañana”, “la próxima semana”, etc.?

Hoy queremos entregarles dos sugerencias para esto, que dan muy buenos resultados, segurizan a nuestros hijos y a nosotros nos da tranquilidad:

– Es muy importante en el día a día utilizar un lenguaje significativo para el niño, que a través de claves concretas, lo ayude a identificar el paso del tiempo. Por ejemplo, si el niño nos pregunta: “¿Cuánto falta para que me lleves al cumpleaños?”, en vez de responder “más rato” o “en la tarde” decirle: “vas a almorzar, te lavas los dientes, nos cambiamos de ropa y nos vamos”. Y así para las distintas actividades del día.

Creación de un calendario semanal: la idea de esto es que el niño pueda, visualmente, estructurar su semana. Se parece mucho al clásico horario, pero en éste se incluyen también a otros miembros de la familia que participan de la rutina del niño o niña. Es importante que el calendario lo construyas en conjunto con tu hijo, para así usar colores y símbolos que tengan significado para él. En concreto, en cada día de la semana se deben poner los eventos más importantes y característicos del día (rutina diaria), todos aquellos que generalmente no tiene grandes variaciones, por ejemplo: el horario en que va al jardín o colegio, quién lo va a buscar, almuerzo, si tiene algún taller o alguna actividad especial en el colegio/jardín, tiempo para descansar, jugar y/o hacer tareas, a qué hora llegan los papás y momento de acostarse. Ojalá utilizar la menor cantidad de palabras, mas bien usar símbolos, dibujos y/o fotos que para ellos sean significativos y fáciles de reconocer, además usar distintos colores para diferenciar un día de otro.  No es importante poner horas exactas, sino identificar períodos de tiempo (mañana, almuerzo, tarde, comida, noche). De esta manera, cuando el niño pregunte por alguna actividad o si quisiéramos anticiparle algo, podemos mostrarle al niño en su calendario cuanto falta para que eso ocurra.

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