Mi hijo no tiene amigos

Ves cómo el resto de los niños juegan entre ellos y tu hijo sólo los mira, a un lado, un poco escondido. Al día siguiente lo animas a salir de la casa o a invitar a algún compañero de su edad, pero se niega. Ya no sabes qué hacer, has intentado todo, y lo peor es que ves que tu hijo sufre, y todas las madres sabemos que ver a tu niño sufrir es una de las peores cosas que nos pueden pasar.

¿Por qué no tiene amigos?

Una de las preguntas que inmediatamente nos hacemos es por qué si todos pueden relacionarse bien con el resto, él no puede.

Pero aunque no lo creamos, esta realidad no la sufre sólo tu hijo, ya que a veces muchos padres tenemos formas de criar a nuestros niños que no son las adecuadas y que finalmente afectan a nuestros hijos. Por eso es tan importante ducarlos dándoles una confianza básica por medio de una mayor atención y cariño. Si esto ocurre, nuestro hijo tendrá una mejor autoestima, se sentirá merecedor de un mayor afecto, y esto aumentará la seguridad en él. De modo contrario, si no damos un cariño suficiente a nuestros niños, no se sentirán merecedores de cariño, su autoestima será baja y al momento de relacionarse con otros niños de su edad, se sentirán seguros y menospreciados.

¿Qué hacer?

Sabemos lo mal que lo estás pasando, así que aquí damos algunos consejos que te pueden ayudar a superar esta situación:

–          No tengas una actitud sobreprotectora con tus hijos: déjalos que sean independientes, que sean capaces de tomar sus propias decisiones, aunque siempre debes observarlos y guiarlos.

–          Recuerda siempre que una de las cosas más importantes es el cariño que le puedes dar. Esto lo hará sentirse seguro fuera de la comodidad de su casa.

–          No seas demasiado dominante ni perfeccionista con él: está bien exigirle, pero fijando metas alcanzables que lo hagan sentir capaz de poder lograrlas.

–          Anima a tu hijo a invitar a sus amiguitos a la casa: prepárales algo rico, ve que se entretengan, pero siempre mantente al límite. Es tu hijo el que tiene que hacer amigos, no tú.

–          Enséñalo a compartir sus juguetes: el juego es una de las principales formas de interacción para los niños, por eso es tan importante que sepa prestar sus cosas y también pedir que se las presten.

–          No lo obligues si no quiere estar con alguien en ese momento: esto sólo creará un mayor rechazo a la interacción social. Respeta sus tiempos.

Algunas habilidades sociales que debe desarrollar tu hijo

–          Ser cooperativos y saber compartir

–          Saber decir que no

–          Empatizar con el resto

–          Defender sus derechos y opiniones, y respetar las del otro

–          Ser capaz de expresar sentimientos positivos y negativos

–          Capacidad de iniciar y continuar conversaciones

–          Disculparse, admitir ignorancia y aceptar críticas

¿Será algo más?

Si tu hijo es menor de 3 años y ves que tienes dificultades para relacionarse, no te preocupes: a esa edad el juego del niño es egocéntrico, por lo tanto, se concentra en su propia realidad y deja aparte al resto.

Pero si tu hijo tiene más de 3 años y ves que tiene conductas poco frecuentes como retrasos verbales, incapacidad de mantener una comunicación con otros niños, una preocupación excesiva por un foco de interés e incapacidad de desarrollar relaciones sociales de manera constante, quizás se podría tratar de algo más. Si ves estas conductas, mejor pregunta a tu doctor, podría tratarse de algún síndrome como el autismo o Asperger.

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