Los niños de la plaza ya no son todos iguales

Por Daniella Rossi
Magister en Psicología Clínica

niñosdistintos
Yo tenía 17 años la primera vez que vi a un hombre de raza negra en mi vida. Tenía tanta curiosidad por ver los detalles de su piel y su pelo crespito mas allá de todo lo que yo había visto, pero como a muchas niñas, mi mama me había enseñado que era de mala educación mirar a la gente “diferente”. Años después me tocó ir a la universidad con personas de todas las razas, y pude ver las diferencias entre cada uno y todo lo que teníamos en común.

Hoy, las cosas ya no son así. Los niños van al jardín y al colegio con niños de otros países, de otras razas y credos, juegan con ellos, comparten y pelean igual que con todos los otros niños. Los niños no nacen racistas, se hacen, y generalmente “gracias” a su grupo familiar. Muchos de nuestros abuelos y padres tienen visiones poco tolerantes sobre otras razas y grupos, e incluso nosotros tenemos una visión parecida.

Esto se debe a una intolerancia aprendida y a la ignorancia, un legado al ser hijos de un país que tuvo una póliza de inmigración racista hasta no hace mucho tiempo y que por razones geográficas estaba aislado.

Los niños de hoy vivirán un futuro diferente al que nos toco a nosotros. Chile se ha vuelto un destino para muchos extranjeros y lo seguirá siendo. Nuestros niños socializarán con niños de diferentes etnias, razas y religiones y sus percepciones del mundo serán diferentes a las nuestras. Uno de los regalos que cada familia le debe a un niño, es la apertura de mente para poder crecer y ser un hombre o mujer respetuoso de las diferencias que existen entre nosotros, incluyendo las sociales, físicas y culturales.

Cada niño aprende y ve el mundo de la forma que se le muestra en su círculo cercano, no transformemos la mente limpia de nuestros niños en una mente sin tolerancia y que excluye a aquellos diferentes a él o ella. Sus vidas serán más ricas en experiencias, en amor y amistad, sin mencionar todo lo que pueden aprender de los demás.

Si vas a descalificar o hacer un comentario sobre alguien, piensa bien qué vas a decir, tu hijo muy pronto estará repitiendo lo mismo y le habrás robado el regalo de la diversidad.

Foto: @prestigiacomo.patricia

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