Finalmente llego ese ser que veías en el estomago de tu pareja como un bulto que se movía, pero que quizás te costaba imaginar. Eres papá y tienes un nuevo trabajo: crear un lazo fuerte con tu hijo o hija.
Crear el vínculo
Esto no es algo que sucede no más. Es un proceso donde construyes una relación, y como todo en la vida, necesitas bases solidas y fuertes. La mamá ya tiene una ventaja de 9 meses.
El amamantamiento
Este es un proceso que “deja fuera” a los papás, sin embargo hay formas en que puedes participar y seguir creando lazos con tu bebé. Ayuda a la mamá en el proceso. Llévale el bebe cuando sea tiempo de amamantar, sácale los “chanchitos”, ponlo a dormir después de la leche, etc. La noche es un muy buen momento (aparte del sueño) para que nada ni nadie interrumpa ese momento con tu bebé.
Pregunta y aprende sobre el amamantamiento. Pídele a tu pareja que te explique que se siente y que significa para ella. Esta atento a los problemas que ella pueda tener para amamantar y ayuda con información útil cuando sea necesario. Saber sobre el proceso te permite ser parte de el.
Demuestra lo “chocho” que estas
Probablemente todos en tu trabajo han visto la foto de tu hij@ y has hablado de los avances y detalles que lo hacen tan hermoso y especial. El hablar de tu hij@ es muy bueno, crea una cercanía y realidad al ser papá y le dice a tu jefe que familia es muy importante para ti. Cuando pidas una mañana o tarde libre para llevar a tu hij@ al doctor tu jefe entenderá (eso esperamos) lo importante que es para ti.
Visita al pediatra
Toma la oportunidad de estar con tu bebé a solas cuando lo lleves a un control con el pediatra. Mamá pasa mucho más tiempo que tú con su guagua y está bien que tú puedas llevarlo al pediatra y así poder conversar y preguntar las cosas que se te ocurren como papá. Asegúrale a mamá que está bien y “dejar” a su hij@ ir al doctor contigo y que estará más que bien cuidado. Esto te permite “hacerte cargo” de tu hij@ y ser un papá mas involucrado.
Participa en las tareas diarias
El cambiar los panales, bañarlo, darle de comer, pasearlo, etc. te dan la oportunidad de pasar más tiempo con tu hij@. Cada minuto que pasas con tu guagua ayuda a fortalecer el lazo entre ustedes y estas tareas de cuidado diario hacen que no sea solo mamá quien cuida de él (la).
No te olvides de mamá
Mientras creas un fuerte vínculo con tu hij@, ¡no te olvides de la mamá! Ella está pasando por un proceso diferente al tuyo y tu apoyo es necesario y bienvenido. La relación entre ustedes es importante no solo para ustedes como pareja, pero también para la seguridad que siente el bebé al estar con ambos.
Llámala de vez en cuando. Ve como esta y si se siente un poco agobiada, escúchala. Eso la hará sentir tu apoyo.
Asegúrale de que está bien si te llama al trabajo. Puede que no te llame, pero se sentirá bien al saber que no te molestaras si lo hace.
Escríbele notas y cartas de amor. Ella es madre y se merece el reconocimiento tuyo (y de la familia, ¿por qué no?
Llévala a una cita. Un momento para ustedes dos será muy lindo cuando todo el día revuelve alrededor de tu recién nacido.
Acompáñala a sus visitas prenatales
Demuéstrale lo feliz que estas y cuanto agradeces este lindo regalo que se han hecho el uno al otro.
No tengas miedo a decirle que la amas (tampoco a tu bebé)







