Piojos y Embarazo

Piojos y Embarazo

La pediculosis junto al resfrío es una de las enfermedades más contagiosas. Los piojos, o gran parte de ellos, han desarrollado cierta resistencia a la permetrina, uno de los componentes de la mayoría de los productos químicos ya conocidos, una resistencia que explica, en gran parte, la extensión de la epidemia, considerada un problema mundial.

El contagio se produce principalmente por cercanía de una persona a otra. No se sabe a ciencia cierta cuál es el factor que hace que algunas personas se contagien y otras no, sin embargo, se cree que hay factores predisponentes como la temperatura de la cabeza, la calidad del cabello, la grasitud, el ambiente donde el piojo va a multiplicarse.

El síntoma más común para detectarlos es la picazón en la zona de la nuca o detrás de las orejas, e, incluso, a veces, pueden observarse en el cabello a simple vista.  La única manera de evitar su evolución es la rápida atención con productos de calidad como REFELLIN y la forma de disminuir el contagio es la revisión de los cabellos con asiduidad, ya que mientras una persona los tenga los puede contagiar. Siempre que alguien tenga piojos los puede trasmitir. “El problema fundamental de los piojos es un problema de educación: hay que educar a los padres para que revisen a los chicos permanentemente. Mientras eso no suceda, seguirá la epidemia de piojos”.

En el caso de la mujer al estar embarazada, aquellos productos que poseen Permetrina o Lindano pueden ser tóxicos y por ello no deben aplicarse ya que estamos hablando de tratamientos químicos que resultan cada vez menos efectivos. De esta manera nos encontramos, por un lado, con el empleo de tratamientos , los cuales pueden tener efectos negativos en niños de corta edad e, incluso, en embarazadas; por lo que se deben fijar muy bien en qué producto usar y qué contra indicaciones tiene.

Los tratamientos deben hacerse exclusivamente cuando aparecen los piojos ya que no existen, médicamente, tratamientos preventivos. No se pueden usar drogas preventivamente pero, sin embargo, hay una serie de medidas de higiene que pueden ser fundamentales para evitar el contagio: realizar un lavado frecuente, revisar la cabeza de los niños todos los días, mantener el cabello corto. Todo esto permite cierto control. Pero el que tiene predisposición o sensibilidad tiende a repetir los piojos. Lo único que puede hacerse es realizar las medidas de higiene preventivas. No hay otra manera. Y crear conciencia en la gente, ya que la mejor prevención es la educación en la salud.

 

Prev Baby shower ¿cómo lo hago?
Next Embarazada en Navidad: ¿qué cuidados debo tener?

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment