Planteando los problemas

por Álvaro Aceituno
Ingeniero Civil Industrial
Asesor Previsional

Si trabajas por 40 años aportando el 10% obligatorio de tu sueldo para el fondo de pensiones, al momento de jubilar tú y tu cónyuge podrán disfrutar de una pensión mensual igual o superior a su sueldo. Las matemáticas financieras demuestran esto con certeza para un nivel de rentabilidad o interés conservador del 5%.

Luego, nuestro sistema de pensiones está perfectamente diseñado y entrega resultados óptimos. Sin embargo, lo anterior no es cierto, ya que se aplica a muy pocos.

Veamos cuáles son las principales fuerzas que se oponen a este ideal:

1. ¿Puedes hoy apostar por una continuidad laboral de 40 años?, sólo ve qué porcentaje de trabajadores de tu empresa tienen más de 56 años ¿dónde está la gran masa laboral que apenas hace 20 años tenía treinta y tantos? Muchos de ellos jubilados anticipadamente y emprendiendo actividades liberales, otros, sin jubilar, pero sin aportar a su fondos ¿Tienes algo especial que pueda evitar la fobia corporativa hacia los trabajadores mayores de 50 años?

2. Si llegas a fracasar en tu matrimonio, aparte de todos los costos emocionales y financieros, la ley de divorcio puede hacerte perder hasta el 50% de tu fondo de pensiones. Si estás separado por la ley antigua y vuelto a casar, tu pensión será calculada asumiendo pensiones de sobrevivencia para tu actual y para tu ex cónyuge y, por lo tanto, será más baja.

3. Factores estadísticos: las expectativas de vida han aumentado mucho y lo seguirán haciendo, por lo que el factor por el cual se multiplicará tu fondo de pensiones seguirá bajando aun más. El mismo chicle se debe estirar más.

4. Si eres perfil tipo jefe y tienes una renta superior a las 60 uf mensuales, que es el tope imponible, se te hará casi imposible jubilar con una pensión parecida a tu última renta, sólo por el problema de cotización con tope.

Las soluciones

1. Cotiza siempre, aunque seas el jefe, independiente o cesante, no hay nada que reemplace a 40 años de cotizaciones.

2. Haz Ahorro Previsional Voluntario APV, en especial en los períodos de bonanza. Hacer un aporte voluntario igual al aporte obligatorio es un buen estándar en especial si se parte tempranamente. Importantes beneficios tributarios te otorgará el Estado.

3. Forma parte de los informados: La rentabilidad de los fondos es crucial, intenta estar en los fondos correctos, en los momentos correctos. Si tienes 29 años y estás en el fondo D, tienes un problema, si tienes 65 años y estás en el fondo B, quizás estás corriendo mucho riesgo.

En definitiva, primero hazte asesorar.

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