Prepara tu casa para la llegada del bebé

Son muchas las cosas que hay que tener en cuenta cuando planificamos un embarazo: nuestra situación económica, laboral y, por supuesto, el espacio que tenemos en casa para la llegada de un nuevo miembro.

No es sólo que haga falta una habitación para el niño, también hace falta espacio para guardar sus innumerables objetos personales: el cochecito, el cambiador, la ropa, los juguetes, entre otras cosas.  A continuación te damos algunos consejos para adecuar tu casa a la llegada del recién nacido:

¿Dónde dormirá el bebé?

  • Lo primero que debes decidir es dónde dormirá tu hijo. Los primeros meses lo normal es que pongas la cuna en tu misma pieza, para así facilitar las tomas nocturnas y tenerlo cerca cuando llore. Pero a medida que crezca necesitará su propio espacio. 

¿Está la habitación preparada?

  • Una vez elegido el cuarto, tienes que prepararlo para su llegada. La habitación de un bebé debe ser cálida y acogedora. Es muy importante que verifiques que hace suficiente calor en invierno y no demasiado en verano. Para lograrlo, las ventanas deben ser dobles para que no se escape el calor por ellas. Y en verano, puede ser necesario poner un toldo para que el sol no le llegue directamente. 
  • Si el suelo es de baldosas, las alfombras lo harán más cálido y evitarán que el niño ponga los pies descalzos en él y que así se enfríe, además de servir de decoración. No obstante, es muy importante limpiar las alfombras a menudo, ya que en ellas habitan muchos de los ácaros que provocan alergias en invierno. 
  • También es fundamental que su dormitorio cuente con un armario grande en el que quepan todas sus cosas, además de alguna cómoda o cajones bajos a los que él pueda llegar y baúles en los que pueda guardar los múltiples juguetes que seguro irá acumulando. 

¿Es segura la casa?

  • En cuanto tu niño empiece a caminar por toda la casa, cualquier mueble, esquina o jarrón te parecerá un peligro. Aunque cuando lo lleves a casa por primera vez te parezca que faltan siglos para que empiece a andar, verás que una vez que estás inmersa en el proceso de cambiar pañales y dar biberones el tiempo pasa volando. Por eso, te aconsejo preparar tu hogar a prueba de bebés.
  • Debes prestar especial atención a todo lo que esté clavado en las paredes al alcance de la mano del niño: un aplique, un cuadro, un plato colgado o un espejo pueden causar golpes y cortes si se caen sobre su cabeza.
  • Otro gran foco de peligro son los enchufes, por los que los niños se sienten irremediablemente atraídos. Lo primero es comprobar que la instalación eléctrica cumple con las normas de seguridad. Después, puedes cambiar los enchufes por aquellos cuyos orificios estén bloqueados y sea necesario ejercer una gran presión para desbloquearlos, o taparlos con protectores para evitar que metan los dedos o cualquier objeto en ellos.
  • Si tu casa tienes escaleras, debes poner barreras de seguridad, tanto en la parte inferior como en la superior, y utilizar puertas homologadas con barrotes lo bastante juntos para que no quepa la cabeza del niño. 
  • Ten cuidado también con las ventanas y los balcones. Las ventanas actuales disponen de un sistema de apertura inaccesible para los bebés, por lo que la mayoría de los accidentes se producen por el descuido de dejarlas abiertas. Las barandas y barreras de seguridad son indispensables en ventanas altas y balcones. Comprueba que están bien fijadas y que el niño no puede escalar ni introducirse por ellas. 
  • Protege todas las esquinas de los muebles bajos con los que tu hijo pueda chocar. Y para evitar que una puerta se cierre de golpe y aprisione su mano, puedes recurrir a sistemas de seguridad de puertas que limitan la velocidad del cierre y amortiguan el portazo.
  • En cuanto a los productos de limpieza y medicinas, así como las bolsas de basura y objetos punzantes y cortantes, deberán estar guardados y fuera de la vista del pequeño, aunque inevitablemente tratará de descubrir los tesoros que esconden armarios y cajones. Lo ideal es que estén ocultos bajo llave, pero si no es posible, una buena solución son los bloqueadores de armarios que, mediante un pestillo, previenen la apertura de las puertas. 

La decoración

  • Puedes dejar este trabajo para más adelante, piensa que de primeras el pequeño va a dormir contigo y que le dará un poco igual de qué color sea su cuarto. 
  • Cuando te decidas a decorar las paredes, opta por alguna pintura plástica que se pueda limpiar con agua. Esto te servirá cuando a tu hijo se le ocurra pintar las paredes. Además, existen multitud de plantillas que te facilitarán la tarea. Elige colores suaves que ayuden a relajar al niño: verdes palo, amarillo suave, azul claro, etc.
  • Busca cortinas que permitan mantener la luz bloqueada a ciertas horas y más tenue a otras. Lo ideal es tener una cortina más gruesa y otra transparente. Esta última se puede usar para mantener una luz tenue durante el día.
  • No te vuelvas loca comprando peluches para su habitación, es uno de los regalos que más le harán. Además, se debe tener cuidado con ellos porque también son foco de ácaros y alergias. Por lo tanto se recomienda lavarlos a menudo. 

Y tú, ¿qué preparativos hiciste con la llegada de tu hijo?

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