Dentro de todos los hábitos que puedes inculcarle a tu hijo sin duda uno que se ha dejado muy de lado y es importante para su vida es el de la lectura. Los niños lectores se hacen no nacen y somos los padres los encargados de alejarlos un poco de tanta tecnología y acercarlos más a los libros, claro todo en equilibrio. Los libros enriquecen, educan, entretienen entregan valores y además desarrolla su imaginación. Esto es parte esencial de su Educación.
Es probable que sea algo que haces o intentas hacer y quizás no te funciona, si a un niño de dos o tres años les estás dando un libro sin imágenes, no le gustará, si los estás obligando a leer algo que no quieren, terminarán detestando la lectura, y si nunca te ven leer, se preguntarán por qué ellos sí y tú no.
¿Cuáles son las ventajas que le trae la lectura a mis hijos?
- Enriquece a los niños en su personalidad y ámbitos afectivos, emocional e intelectual.
- Enriquece su capacidad de lenguaje, vocabulario y también de su expresión oral y escrita perfeccionando su conocimiento.
- Si el niño lee aventuras con facilidad puede llegar a estudiar y mirar la teoría desde otra perspectiva y llegar a comprender mejor lo que estudia aunque sea distinto de lo que le gusta.
- Despierta su imaginación y favorece su espíritu crítico y razonamiento.
- La lectura lo hará crecer en libertad a medida que él elija lo que quiere leer dependiendo de la “oferta” que pongamos a su alcance.
- Al leerles nosotros, potenciamos su capacidad de escuchar y poner atención, muy importante para su posterior comunicación. También se enriquece y fortalece la expresión espontánea de sus sentimientos a medida que reacciona con una historia o personaje.
- Descubrirá aspectos buenos y malos de la vida, buenos valores, pero también conceptos de maldad, odio, envidia etc. Se acercará al mundo de los adultos a sus estructuras y convencionalismos. Tenemos que responder las preguntas que nos haga cuando las tenga.
- Aprenderá a estar solo. Si bien la lectura en grupo es buena, un niño necesita tener su propio espacio y encontrar la forma de crear lazos consigo mismo. Si notas que tu hijo se “desaparece del mundo”, no te asustes, es porque aquel libro a logrado transportarlo en tiempo y espacio.
- También se fomenta el ocio creativo, constructivo y útil. Pueden despertar nuevos intereses en el niño.
¿Cómo puedo acercar un poco más la lectura y mis hijos?
- Un libro no adecuado a los intereses de la edad del niño puede quitarle el placer de leer. Los libros deben ser otorgados también con una orientación de acuerdo a la edad. Si se le entrega a un niño de 3 años un libro sin imágenes seguramente no le va a interesar.
- Los padres deben permitirle al menor que escoja el libro que quiera y poco a poco se le ira generando el deseo por la lectura.
- No se le debe imponer a un pequeño leer algo que no le guste o no le llame la atención, eso lo puede desmotivar e incluso puede dejar de leer.
- Lee con él, muéstrale lo hermosos que es y los beneficios que trae. Recuerda que son imitativos, que también te vean leer a ti.
- Leerles todas las noches. Leer bien (pausas, suspenso) con entusiasmo, dramatizando, en un ambiente grato y estar dispuesto a constantes interrupciones: ¿Qué significa? ¿Por qué? ¿Quién es?
- Hacer del momento de la lectura la hora familiar por excelencia: el niño en pijama, la mamá sobre la cama, la casa en calma. O bien, en el living con los padres al medio e hijos alrededor, incluso podría mamá estar leyendo y papá y hermanos mayores actuando. Pasarán un buen rato en familia.
- Crear horarios. Hay un horario para la lectura, la comida, jugar y también para los videojuegos. No se trata de quitarles la tecnología, se trata de buscar un equilibro. Recuerda que tú sabes lo que le hace bien a tu hijo, el sabe lo que le gusta porque lo entretiene.
- Antes de que sepa leer, permítele recrearse mirando los dibujos de un libro. Aprenderá jugando.
- Conversa con ellos, conócelos y entiéndelos. Sepa los gustos lectores de su hijo, respétalos.
- Armen juntos su biblioteca personal, dándole un espacio apropiado para ello. si no existe la posibilidad en espacio en su pieza, que sea un rincón familiar.











