¡Queremos ser papás! … ¿Ahora qué? (Parte I)

qué hacer antes del embarazoHoy en día las parejas suelen planificar un embarazo y así estar bien preparados mental, física y económicamente para esta gran y hermosa tarea que significa ser padres. Pero ¿por dónde empezar? Carrusel te entrega aquí una interesante guía para dar este importante paso.

Consulta médica: Lo primero es por que ambos padres se realicen un chequeo completo para saber su estado de salud, así se podrán descartar enfermedades, además de conocer los hábitos de madre, como si fuma, bebe, ingiere algún tipo de medicamento, está expuesta a sustancias tóxicas o si tiene una alta carga de estrés en su trabajo. En el caso del padre, también es conveniente estos tener mismos antecedentes de salud, de modo de asegurarse que nada podrá afectar el futuro embarazo.

Es muy importante que generes un lazo de confianza con tu médico y le cuentes todos los pormenores de tu salud, tales como enfermedades crónicas (asma, alergias, diabetes, hipertensión, etc.,) así como también cualquier problema de tipo psicológico como la depresión, ya que estas afecciones o sus tratamientos podrían afectar a tu bebé.

Si en tu familia o la de tu pareja hay antecedentes de algún problema genético importante, es recomendable que se lo comentes a tu médico, quien, en el caso de ser necesario, los derivará a un especialista.

Interrupción de anticonceptivos: Una vez tomada la decisión de ser padres, lo lógico es dejar de lado los cuidados anticonceptivos. En el caso de que con tu pareja hayan optado por preservativos masculinos, femeninos o diafragmas, tienen opciones de embarazo inmediatamente. Sin embargo, las pastillas, inyecciones o parches pueden retardar un poco más la concepción, ya que se necesita un  tiempo para regular el ciclo femenino. En todo caso, esto no es “ley”, pero consulta a tu ginecólogo.

Nutrición: La alimentación también juega un rol importante al momento de buscar un embarazo, ya que además de proporcionarte un buen estado de salud,  puede ser una ayuda en este proceso. Lo primordial es como de manera regular y equilibrada, incluyendo verduras, frutas y agua y dejando de lado la comida chatarra.

No pueden falta en tu dieta: Las proteínas, que se obtienen de la leche, la carne, el pescado, los huevos y las legumbres; los productos lácteos, que serán los encargados de aportar el calcio; los carbohidratos como papas, arroz, pastas y cereales;  frutas y verduras, que aporta gran cantidad de vitaminas; y ácidos grasos esenciales, como el aceite de oliva o maravilla,  la palta, los frutos secos, pero también las puedes encontrar en pescados, principalmente el salmón. También es importante que moderes el consumo de alcohol y la cafeína.

En este punto no podemos olvidar la hidratación, por que será necesario consumir, a lo menos, dos litros de agua diarios.

Esta alimentación la puedes suplementar con ácido fólico, que ayudará a evitar cualquier problema durante la ovulación, y vitamina A, antioxidante que te ayudará a facilitar el embarazo.

Revisa la segunda parte de esta guía práctica previa al embarazo.

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