Ser una autoridad positiva dentro del aula

Ser una autoridad positiva dentro del aula

autoridad en el aulaAntes de poder entrar en el tema, debemos tener claro que autoridad y autoritarismo son cosas distintas, la primera marca límites claros, permite tomar decisiones haciéndose cargo de los resultados de estas, en cambio el autoritarismo bloquea a las personas, no escucha ni voz ni voto.  

Para poder comenzar a plantear como poder ser una autoridad positiva dentro del aula es importante recordar que para poder serlo, siempre deben haber límites, disciplina, compromiso y cariño, el cariño siempre va asociado, si nosotros queremos a nuestros alumnos debemos poder ser para ellos guías, autoridades positivas, que nos vean con respeto pero que nuestros niños y niñas sientas esa conexión con nosotros para poder tener confianza de contar y expresar sus ideas, sentimientos y opiniones de manera respetuosa siempre en ambos sentidos.

Un educadora con autoridad positiva siempre debe recordar que es imposible ser permisivo, es decir nunca dejar ser por dejar ser, siempre tener un objetivo claro de porque estoy dando permiso y si en caso de no corresponder a este permiso, nunca, pero nunca cambiar de opinión, es decir, un no es un no siempre, claramente dando explicación clara de por qué no, acá no hay negociaciones, en cambio cuando se autoriza algo también se deben hacer concesiones y marcar límites.

Un ejemplo claro de un no, es no hay permiso para traer juguetes al jardín, puesto que el jardín tiene los suyos con los cuales los niños y niñas juegan y comparten, un juguete externo claramente creara conflictos, sobre todo si se rompe u estropea, si todos los niños y niñas tiene clara esta regla no debemos cambiarla por uno solo, puesto que no solo traerá consecuencias sobre nuestra autoridad sino también creará rivalidades entre los niños.

Cuando planteamos límites dentro del aula hay cosas que uno como educador tiene claras y otras tantas que se pueden negociar con los niños, los horarios de juegos, actividades extra programáticas (películas, juegos de salón, bailar, etc.) lo importante es hacerlos saber que uno respeta sus opiniones y los compromisos que hace con ellos, jamás pasarlos a llevar, algo que siempre hago dentro y fuera de nuestra sala es preguntarles a los niños y al equipo de trabajo, es “ te gustaría que hicieran lo mismo contigo” con esta sola frase estoy haciendo que todos nos coloquemos en el lugar del otro, cruzando la vereda para ver cómo nos afectaría a nosotras también si nos pasara.

Ante esto es importante recalcar que siempre debemos ser coherentes entre las partes, si a los niños  les digo algo a los padres y madres también, y por ende con el equipo de trabajo, todos debemos hablar el mismo lenguaje, esto les dará seguridad y claridad de límites a nuestros niños. 

No caer en el arrebatamiento y comenzar a gritar, primero porque uno como adulto se altera más, es mejor dejar o claramente contar “hasta diez” y luego responder sin estar alterando a todo el mundo, nadie dice que debemos ser como blanca nueves o alguna figura Disney, pero si mantener la cordura y la responsabilidad de lo que estamos haciendo “Educar”, si comenzamos a gritar todas las veces que nuestros niños y niñas realizan algo no convenido lo único que haremos será que nos tengan temor y no respeto.

Siguiendo con el respeto, es importante no olvidar las promesas u amenazas que se realizan, si la clase se comprometió a estar en silencio para colaborar con algún niño o niña que le cuesta más y no han cumplido inmediatamente debemos reaccionar con la amenaza dispuesta, nunca pasar por alto como tampoco las promesas. En clase hemos acordado con los niños que los días viernes veremos aunque sean 15 minutos de dibujos animados, siempre y cuando ellos trabajen en silencio respetando a sus pares, así lo cumplimos sagradamente cada viernes de clases.

Es importante recordar también el escuchar a los chicos, algo que para nosotros puede ser poco importante para ellos es importante y ante eso debemos respetar su espacio y su tiempo para ser escuchados, respetar sus tiempos para lograr alcanzar metas de aprendizaje, no todo es inmediato en la vida y si somos así con ellos, estamos enseñando que todo debe ser aquí y ahora, claramente nunca debemos olvidar que todos debemos enseñar con el ejemplo.

Entonces, en resumen debemos tener objetivos claros para todos los ámbitos de desarrollo de nuestros niños y niñas, tanto en lo personal como lo intelectual y emocional, enseñar con el ejemplo, darnos tiempo para enseñar y para aprender de los niños, recordar siempre el refuerzo positivo, todo esto transmitirá confianza a nuestros niños y niñas, reconocer nuestros errores somos educadores no súper héroes, por ende también nos equivocamos y por último no olvidar que todo en la vida es causa y efecto.

Todo lo que hago tiene una consecuencia, positiva o negativa pero la tiene y deberé responder por ello.

 

Te invitamos a lee y comentar otras columnas de Claudia Escobar  AQUÍ 

***

REVISTA CARRUSEL TE INVITA A VER ÚLTIMA EDICIÓN VERSIÓN DIGITAL:

ESPECIAL EMBARAZO Y RECIÉN NACIDO 

 

Prev “DE FAN A SOCIO”: Educación 2020 busca 1 mil donantes
Next ¿Qué hacer si mi hijo no me hace caso?

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment