Todo sobre el cuidado de las mamas

Todo sobre el cuidado de las mamas

Los pechos son la parte menos cuidada del cuerpo de la mujer. Poco y nada nos preocupamos, por ejemplo, de mantener hábitos tan comunes como su hidratación y ejercitación diaria, especialmente en la etapa pre y post embarazo. Hábitos simples que podrían ayudarnos en la prevención de estrías, grietas e incluso mastitis.

Las mamas son, sin duda, el principal atributo estético femenino. Mucho nos preocupamos de cómo lucen con una linda polera o un determinado sostén, pero solemos descuidar la salud estética de esta zona del cuerpo.

Para la directora médica de Laboratorio Chile, Virginia Socías, esta despreocupación pasa porque es una zona que, a diferencia de las manos o el rostro, siempre está cubierta, aunque esto no es excusa para no brindarles los cuidados necesarios.

“Las mamas son muy sensibles al paso del tiempo –gravedad– y a factores como la resequedad y la falta de hidratación”, comenta la profesional, y enumera algunas situaciones que pueden afectar la salud de los pechos: trastornos hormonales, movimientos físicos bruscos, estrés, alteraciones en el peso, exposición constante a la radiación solar y, por último, las etapas pre y post embarazo, donde los problemas más frecuentes son la caída y el agrietamiento de los pezones.

Al respecto, la dermatóloga de Megasalud, Dra. Alice Cazal, señala que las mamas deben ser cuidadas desde la primera edad. “Uno de los problemas más temidos es la flacidez que puede aparecer por falta de tono de la musculatura pectoral y/o por pérdida de la elasticidad de la piel, influyendo en esta última factores tan variados como el fotoenvejecimiento,  una exposición solar sin protección, la lactancia y los cambios bruscos en el peso corporal”.

En este sentido la estética juega un rol fundamental en el cuidado de las mamas. Actualmente existen principios activos creados para atacar las patologías que afectan esta zona, así informa  la Químico Farmacéutico y Asesor Técnico de Cremas Maam, Ljubica Zulic. “Un principio activo es la materia prima que da la cualidad al producto. En el caso de la crema Redensificadora y Reafirmante de mamas de la línea Maam, por ejemplo, el objetivo es compactar y afirmar la piel, es decir, que esta vuelva a su lugar original, lo que se logra aumentando la cantidad de colágeno e hidratando profundamente”.

A continuación las especialistas nos entregan algunos consejos para cuidar nuestros pechos:

  • “La realización del auto-examen una vez al mes -7 días después del primer día de la menstruación- puede significar descubrir un cáncer a tiempo evitando la necesidad de una mastectomía y mejorando la sobrevida de la paciente”, aporta la doctora Virginia Socías.
  • No debemos olvidar el uso de protector al exponer la piel de los senos al sol.
  • Especial cuidado merecen cuando se está embarazada, ya que aumentan de tamaño y se tornan más sensibles. “Para no tener resequedad lo mejor es evitar la aplicación de jabón sobre ellas, pues este elimina la hidratación natural de la piel pudiendo provocar grietas y dolor al amamantar”, señala la doctora Cazal. El uso de cremas debe transformarse en un hábito: dos veces al día un masaje suave y circular en ambos pechos y pezones.
  • La forma de dar de mamar influye en el mejor cuidado de las mamas. Es así como el lactante no debe abarcar con la boca solamente el pezón, sino también parte de la areola.
  • A lo largo de la vida de una mujer, el uso de un buen sostén, de la talla adecuada, es fundamental. Ojalá sea de algodón y debe ceñirse correctamente a las mamas para asegurar una buena circulación sanguínea.
  • Un tema no menor es la alimentación. Los kilos de más provocan el desarrollo de un tejido graso perjudicial para la salud: “Se deben consumir diariamente las cantidades apropiadas de nutrientes, evitar el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas, y el uso frecuente de productos abrasivos sobre la piel de las mamas”, señala la doctora de Megasalud.
  • Para evitar las temidas estrías y mantener el buen aspecto del busto, pueden realizarse de manera periódica una serie de simples ejercicios:
  1. Poner las manos sobre la nuca y estirar los codos hacia atrás intentando juntarlos. Repetir 10 veces.
  2. Colocar cada mano en el bíceps contrario a la altura del pecho y presionar hacia dentro. Repetir 10 veces.
  3. Con los brazos rectos y levantados a la altura del pecho, realizar movimientos de tijera. Repetir 20 veces.

 

 

 

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