¿Por qué mi hijo crece tan lentamente?

Tener la altura adecuada no sólo se ha vuelto un tema estético, sino una verdadera preocupación de salud en los niños y niñas.

Hay niños que con sólo 11 años poseen el cuerpo de un niño de 10. Muchos padres dicen “Bueno, ya pegará el estirón”, pero muchas veces, ese proceso se retrasa o llega en forma lenta. De ahí que la medicina atiende el problema como un tema de salud, aunque pueda parecer a simple vista un tema estético.

En España por ejemplo, la altura es sinónimo de estatus y de éxito futuro. A juicio de los padres, una estatura a la altura del resto le permite insertarse de mejor manera en el mundo competitivo, por otro lado, el impacto psicológico de ser bajito es muy grande.

Y es que en realidad son pocas las personas de estatura baja que han logrado salir adelante. Muchas veces tiene que ver una combinación de aptitud, actitud y personalidad. Lionel Messi es un ejemplo de ello.

El centrodelantero del Barcelona español y recientemente elegido Mejor Jugador del Mundo por la FIFA mide actualmente 1,69 metros, gracias a un tratamiento costeado por el club catalán. Antes, cuando era niño, el oriundo de Rosario, Argentina, llegó a medir 1,32 con 11 años y pesaba 30 kilos. Anatómicamente hablando, Messi tenía la estatura de un menor de 10 años, sin embargo, su familia nunca pudo costearle un tratamiento hormonal para corregir el asunto.

Pero lo de Messi es sencillamente una excepción, por ello es que los padres se preocupan de este asunto y consultan a pediatras o a especialistas endocrinólogos para encontrar una solución a este problema.

En el 2003, las autoridades sanitarias de EEUU aprobaron el uso de hormona de crecimiento (HG) para la llamada talla baja idiopática, es decir, cuando el niño tiene una estatura inferior al 3% del promedio, que quiere decir que de 100 pequeños de su misma edad, 97 son más altos que él y solo tres más bajos. Pero se trata de un valor sólo estadístico.

Para determinar la talla definitiva de un niño existen varios métodos. El más fiable es el que se realiza a través de unos cálculos que toman en consideración la edad cronológica, la talla en el momento del chequeo médico, la edad ósea, la velocidad de crecimiento del último año y el desarrollo puberal. Si los padres son bajitos, existen problemas de desnutrición o determinadas enfermedades, el pequeño puede tener un crecimiento desfavorable.

Otra de las razones por las que el uso del HC es cada vez más demandado es por las claras evidencias de que no existen efectos adversos secundarios, es decir, no afecta la consistencia ósea ni menos arroja indicios futuros de enfermedades del mismo tipo.

Si se ve en esta disyuntiva, consúltelo con un pediatra o con un endocrinólogo. Es natural que la estatura de los niños sea un tema de cuidado, pero hay que tomarlo con calma, ya que si no es posible costear un tratamiento, hay que prepararlos psicológicamente para enfrentar un mundo competitivo y quizás, el ser bajito no sea impedimento de ser una persona exitosa.

Fuente: El Mundo

Prev ¡Mamá, quedan pocos días para participar!
Next Hablemos (En serio) de Discapacidad

0 Comments

No Comments Yet!

You can be first to comment this post!

Leave a Comment