Viajes sin hijos: ¿Cómo mantenerse cerca de ellos?

Viajes sin hijos: ¿Cómo mantenerse cerca de ellos?

Los extensos horarios de trabajo y las actividades laborales más globales que implican viajes, puede llevar a los padres y madres a estar separados de los hijos por muchas horas, días o meses. Sin embargo, los hijos también pueden sentir lejos a sus padres, aun teniéndolos cerca.

¿Por qué sucede esto? ¿Cómo se puede revertir y mantener una relación cercana, independiente de las presiones o las distancias físicas?

La razón de que los niños se sientan más solos o dejados de lado, es que los padres y madres de hoy están más demandados por las presiones y las exigencias de los tiempos modernos. Antaño, para llegar a casa se tomaba el bus y se miraba el paisaje, hoy se pasan horas de estrés aplastado en la locomoción colectiva o en los atochamientos interminables; de manera que, el solo y simple hecho de llegar a casa, ya es un factor de estrés. Los niños son altamente responsivos a este “alejamiento emocional”, donde los padres necesitan tomar distancia para distenderse, relajarse, descansar o resolver los problemas. Pueden estar incluso jugando con sus hijos, pero su mente está en otro lugar.

Con frecuencia, los niños responden a esta distancia, intentando “traer de vuelta” a los padres, es decir, llamando su atención. Aquí pueden surgir los “malos comportamientos”, los niños “centros de mesa” o los niños adaptados que quieren brindar a sus padres lo mejor, llegando a ser en extremo cariñosos, responsables, buenos hermanos, buenos alumnos.

Para que tu hijo no te sienta “lejos” cuando verdaderamente lo estás, en términos emocionales, es necesario que hagas un esfuerzo por revisar tu agenda y dar la mayor calma posible a tu vida. Si eso es poco posible, procura resguardar, al menos, el tiempo junto a tu hijo. Dale cada día un momento a solas para hacerle cariño, leerle un cuento, hacerle preguntas sobre su día y sus sentimientos, jugar con él, etc. En este momento aparta, tanto como puedas, las presiones que te afectan. Conéctate con tu hijo y disfruta ese momento maravilloso, que será único y lo llenará a él de amor y a ti de satisfacción. Muchos momentos como estos, son como tener una cuenta de ahorro, desde donde puedes sacar fondos cuando los requieras: cuando el estrés te supere o cuando debas ausentarte de casa por un tiempo prolongado.

Para que tus hijos no te sientan lejos cuando realmente estés lejos de casa, mantén algún nexo periódico que recuerde esos previos momentos juntos o exprese tu amor. Por ejemplo, si viajas fuera de la ciudad, puedes dejarle regalitos o mensajes para que abra en tu ausencia, puedes llamarlo por teléfono durante el día o mandarle una “sonrisa virtual” por algún medio tecnológico.

Cuando percibas que tú y tu hijo se están distanciando… repáralo rápido. No dejes que el elástico se estire demasiado ni permitas que se corte. Este nexo invisible de la dedicación amorosa da soporte toda la vida y sustentará la relación futura. Con un pequeño esfuerzo, puedes estar cerca, aun estando lejos.

 

No olvides compartir esta nota con aquellos padres que sabes que viajan, para que no pierdan la conexión con sus pequeños!  Y recuerda también leer nuestros links relacionados:

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